AMLO actúa contra empresas de Estados Unidos: Atlantic Council

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Estados Unidos debe de dejar en claro que la propuesta de reforma eléctrica es inaceptable y resultará en represalias en los niveles más altos del gobierno de los Estados Unidos.

Un análisis del Atlantic Council de Estados Unidos titulado “El silencio es asentimiento: un camino a seguir en las relaciones energéticas y climáticas entre Estados Unidos y México” destaca que el Gobierno Federal de la autollamada cuarta transformación (4T) está incautando bienes de la iniciativa privada de Estados Unidos, por lo que llamó al gobierno de Joe Biden a alzar la voz ante las iniciativas de Estado del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Estados Unidos tiene intereses profundos y duraderos en un México próspero y estable. Lamentablemente, el gobierno federal de México, bajo los auspicios de la administración de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), está tomando medidas en el ámbito de la energía y el clima que son contrarias a las leyes mexicanas y a los acuerdos comerciales internacionales que están causando amplios daños económicos y colocando innecesarios tensión en la relación transfronteriza”.

De acuerdo con la organización, estos pasos, como los cambios constitucionales pendientes en el sector de generación de energía, están erosionando drásticamente el clima de inversión en México en todas las industrias, revirtiendo rápidamente los esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de México de acuerdo con sus propios objetivos climáticos nacionales y amenazando con socavar los intereses bilaterales compartidos.

El Atlantic Council, cree que hay posibilidades de que se restablezca la cooperación entre ambos países pero es necesario la acción decisiva del presidente Biden.

“Es posible restablecer la cooperación bilateral en materia de clima y energía de una manera que respete la soberanía energética de México, pero debe comenzar con una acción decisiva del presidente Biden para proteger los intereses de Estados Unidos y los compromisos del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (TMEC)”.

En un esfuerzo por proteger las finanzas y las posiciones monopolísticas de la compañía petrolera nacional, Pemex, y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el gobierno mexicano ha incautado terminales de propiedad estadounidense que se utilizan para importar productos petrolíferos estadounidenses para los mexicanos, dando preferencia a los de mayor Fuentes de electricidad que emiten gas de efecto invernadero sobre fuentes renovables de propiedad privada, y subsumió el control político del anterior regulador independiente Comisión Reguladora de Energía (CRE) en la Secretaría de Energía (SENER), lo que permitió que la CRE se utilizara para bloquear permisos para desarrollos de energía renovable y para acosar a empresas estadounidenses.

“Estos pasos contravienen los compromisos que asumió el propio presidente López Obrador cuando (re) firmó el T-MEC”.

Entre otras estipulaciones, ese acuerdo otorga a las empresas estadounidenses un trato nacional en México que prohíbe la discriminación a favor de las estatales Pemex y CFE, prohíbe las barreras a la energía de los productos energéticos estadounidenses y prohíbe cualquier esfuerzo del gobierno de nacionalización y expropiación de empresas privadas. activos.

“El respeto mutuo y la garantía de estas disposiciones cuidadosamente negociadas son el núcleo de la relación bilateral, y de hecho la trilateral, junto con la fortaleza de América del Norte en su conjunto en una economía global muy competitiva”.

Hasta ahora, el gobierno de Biden, consciente de la indispensable cooperación de México en cuestiones de inmigración, ha guardado silencio sobre las acciones del gobierno de AMLO que tan claramente amenazan la cooperación transfronteriza en materia de seguridad energética y climática.

“Es esencial que el presidente Biden, así como el secretario Blinken y el secretario Kerry, tengan absolutamente claro para sus homólogos mexicanos que estas violaciones al tratado USMCA, así como las reformas propuestas que consagrarían constitucionalmente discriminación contra los generadores no gubernamentales, son totalmente inaceptables y resultarán en represalias en los niveles más altos del gobierno de los Estados Unidos”.

“Es importante destacar que el presidente Biden no necesita imitar el estilo de amonestación pública al afirmar los intereses estadounidenses asociados con su predecesor, y no necesita revertir la ideología energética nacionalista profundamente arraigada de AMLO, pero debe tener claro que no hay vía libre para la expropiación y la discriminación entre vecinos y aliados”.

“Establecer estas líneas rojas es esencial para la prosperidad futura de México y la seguridad nacional de Estados Unidos. Por otro lado, la falta de acción paralizará la inversión privada en México, aparte de la de China, en el futuro previsible”.

Las reformas energéticas mexicanas, que tardaron 76 años en promulgarse, están ahora a punto de generar nuevos ingresos para la economía mexicana y energía renovable de bajo costo, asequible y con financiación privada, que será fundamental para el desarrollo de México.

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