El paradigma energético de la refinación, México y el mundo.

Por: Erick U. Sánchez Salas

El objetivo de esta columna es hacer un acercamiento al actual paradigma de la industria de la refinación de combustibles, con base en hidrocarburos; para llegar a una mejor idea de qué podríamos o deberíamos ver en México, de acuerdo por un lado a los planes de la actual administración federal, su estrategia energética y el plan de negocios de PEMEX.

  1. El mercado, ayer y hoy

El primer elemento que definirá el marco de estas notas sería entender las paradigmáticas diferencias, que el tiempo ha traído en el mercado y negocio de refinación.

Los orígenes. Si bien, como en casi todo gran invento de la humanidad, no existe un consenso uniforme al respecto de cuál fue la primera refinería. Podemos trazar los inicios de esta actividad industrial en lugares y tiempos, entre 1853 a 1860 en; Pittsburgh, Estados Unidos; Ploiești, Rumania o Salzbergen en Alemania. Hoy ya hace cerca, de 170 años.

Partiendo de ahí, en términos de modelos de negocio y mercado, en realidad, podríamos saltar hasta 1911, la época de John D. Rockefeller, y el caso del monopolio de la Standard Oil Company y sin mucho riesgo decir, que el modelo de negocios era “muy simple” (toda proporción guardada). Considerando la integración en la cadena de valor que la mayoría de las primeras petroleras presentaban, la ecuación en los siglos XIX, hacia entrado el siglo XX era “a mayor producción, mayor refinación”. Sencillo, ¿no?

Al margen de lo anterior, la comercialización funcionaba medianamente similar en una cadena de valor escalonada. Los pequeños productores de petróleo vendían crudo a los grandes refinadores, como insumo. Mientras los grandes refinadores de esos tiempos muy seguramente tendrían también grandes campos productores, lo mismo que vías de tren, trenes y vagones, que evolucionarían posteriormente a ductos; a través de los que distribuirían sus productos refinados. Suena incluso lógico, ¿no? Una industria de activos. Quien tuviera más infraestructura y mayor producción; tendría mayor peso y poder en la industria.

Refinación en el siglo XXI. El primer gran paradigma de la refinación, es hoy un anacronismo. La refinación, y con ella la industria petrolera, no son más industrias de activos. Hoy no gana más, quien más crudo produce o quien más refina. Las ventajas están en la tecnología, optimización de procesos y gestión de márgenes y costos.

La forma más actual de entender este negocio, en el siglo XXI, la era de las industrias sin chimeneas; sería como una Fintech. La refinación hoy, podría ser definido, como un negocio estrictamente de corte financiero y trading de plataformas digitales; que coexiste en la relación entre dos commodities, en un mercado de futuros. El petróleo crudo, y los refinados.

Modelo de negocios:

Trading de crudo. Para la empresa X, la cual posee una refinería, su equipo de trading diariamente monitorea a través de plataformas digitales de información y precios, las variaciones del precio del barril de petróleo y a través de contratos de futuros, se realizan adquisiciones de producción existente «o no» a un precio asegurado.

Transporte y logística. Hoy día, considerando lo anterior y la adopción de las tecnologías financieras el transporte es también servitizado y se maneja a través de trading. Lo que nos permite ver casos emblemáticos de estos tiempos, como las refinerías Chinas que operan procesando crudo norteamericano, o el de Japón que prácticamente sin producción petrolera alimenta gran parte de la demanda de refinados de Asia.

Procesamiento y Refinación. Para establecer el contraste iremos directo al estado del arte. En los albores del siglo XXI, en este año 2020; para hablar de los referentes en procesamiento y tecnología, en la industria de refinación tendríamos que considerar las unidades modulares de refinación, en Estados Unidos, capaces de procesar entre 100 a 120,000 barriles diarios operadas por cuadrillas de menos de 10 personas. Y por supuesto del complejo procesador de Jamnagar, en la India. Cuya última unidad de expansión inaugurada en diciembre de 2008, tras 9 años de ingeniería y construcción, le da la capacidad de procesar 1,240,000 barriles diarios, con una plantilla de menos de 2,500 personas diarias considerando procesamiento y todos los servicios que pueda uno imaginar alrededor de sus 50 plantas de proceso y más de 3,000 hectáreas de extensión.

Para ponerlo en dimensión, la refinería Francisco I. Madero, en el sur de Tamaulipas, fundada en 1914 y con una capacidad de procesamiento, de 190,000 barriles de crudo diarios tiene una plantilla actual de más de 2,200 personas. Mientras Salina Cruz con capacidad de procesamiento de 330,000 barriles opera con más de 4,000 empleados.

Es decir, tomando estos dos ejemplos, capaces de producir en una cuarta parte del potencial de Jamnagar ocupan casi 3 veces el personal necesario para operar los sistemas de procesamiento. Más allá de entrar en temas de productividad y rentabilidad, esto se debe en gran medida al avance tecnológico en esta industria.

Comercialización de combustibles refinados. Como funciona con el crudo, para el caso de los combustibles refinados de petróleo; de acuerdo con movimientos de oferta demanda y stocks el precio variará y traders buscarán asegurar el mejor precio disponible en la jornada de operación.

En resumidas cuentas, estos 4 anteriores puntos resumen las actuales condiciones que establecen el marco del mercado de refinación. ¿Simple? Ya no tanto.

  1. Actualidad y Tendencias Globales de Refinación

Motivado principalmente por los cambios en la oferta mundial de petróleo, misma que ha transitado de la abundancia de crudos pesados a hoy de ligeros, tras los cambios en la producción en el mercado global de petróleo a raíz del boom del shale americano, forjado en la obligación de innovar tecnológicamente y reducir costos, en el ambiente que creo la gran crisis de los precios del petróleo en el 2014 (Y la decreciente tendencia en la reducción de consumo de combustibles con base en hidrocarburos, sobre todo por avances tecnológicos en motores y transporte que han aumentado la eficiencia y con ello reducido el consumo, no me atrevería a decir que desplazados por otras opciones de movilidad —aún—). Da lugar a que, Estados Unidos, obligado referente de la industria petrolera global y la refinación (de acuerdo con datos de la EIA, Agencia de Información de Energía, por sus siglas en inglés) no se haya construido una nueva refinería, desde la última inaugurada en 1977.

Después de esta fecha hemos visto expansiones y reconfiguraciones, para adaptarse a la nueva oferta disponible, pero no nuevos proyectos. En el entorno mundial, la tendencia es muy similar, salvo las muy relevantes excepciones como la ya citada Jamnagar en un entorno particular, con la economía de India creciendo aceleradamente y con ello su demanda energética.

  1. México. Estrategia de Refinación 2018 – 2022

Para poder ponderar la estrategia y planes alrededor del sistema de refinación, hay que conocer sus antecedentes y contexto histórico. México ha tenido en su haber un total de 8 complejos de refinación, considerando entre ellas a Deer Park, en Texas, Estados Unidos, operada por Petróleos Mexicanos en asociación con Shell. Y la refinería de la compañía petrolera “El Águila” en Azcapotzalco, Ciudad de México; hoy Parque Bicentenario. Las cuales, de acuerdo con su capacidad de procesamiento, ordenaríamos, como sigue:

Complejo Ubicación Capacidad de Procesamiento (barriles por día) Inauguración
El Águila Azcapotzalco, Ciudad de México 105,000 1946
Francisco I. Madero Ciudad Madero, Tamaulipas 190,000 1914
Ing. Antonio M. Amor Salamanca, Guanajuato 245,000 1950
General Lázaro Cárdenas Minatitlán, Veracruz 285,000 1956
Miguel Hidalgo Tula, Hidalgo 315,000 1977
Antonio Dovalí Jaime Salina Cruz, Oaxaca 330,000 1979
    1,470,000  

En la suma, de la actual capacidad del sistema nacional de refinación, de 1,365,000 el Sistema Nacional de Refinación, SNR opera en promedio debajo del 40% habiendo producido en 2019: 720,200, una de las cifras más bajas de los recientes años. Siendo este el escenario actual del Sistema Nacional de Refinación.

Con lo anterior formando parte del contexto, como parte de sus metas de campaña, el hoy gobierno de México prometió la construcción de una nueva refinería, en Dos Bocas, Tabasco.

Ahora, bien, si tomáramos en cuenta las tendencias mundiales, o las condiciones del actual Sistema Nacional de Refinación, ¿podríamos considerarlo una iniciativa o inversiones contracíclicas? Quizá.

Sin embargo, no es la posición del autor, ni de este texto analizar este punto, sino llegar a, ¿qué podemos esperar a ver como pasos siguientes y en particular en éste 2020?

Nota- De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, IEA por sus siglas en inglés, éste 2019 fue la primera ocasión en que se registró una reducción de la demanda generalizada de petróleo, en el mundo, desde hace 10 años, en 2009. Cuando fuera por efecto de una crisis. En esta ocasión, es efecto de la transición energética, una nueva revolución industrial.

Los siguientes pasos en realidad, serán más en el plano administrativo, que de lo físico. Considerando las fechas que han sido públicas, hacia mediados de éste año estarían las empresas contratadas, para realizar los trabajos de ingeniería los resultados de este esfuerzo, que consistirán en planos, y documentos los cuales darán la más aterrizada perspectiva sobre los tiempos, y costos del proyecto, hasta ahora estimado por el gobierno en un plazo que continúa acortándose al haber establecido previo a la recepción de estos insumos la meta de arranque, para Junio de 2022.

 En un proceso regular, ¿qué seguiría? Revisar las ingenierías, con esta los presupuestos en virtud de los costos de construcción, gestión del proyecto y rentabilidad de acuerdo con la producción estimada sobre los insumos y costos operativos. Un proceso similar esto podría demorar, quizá un par de meses.

De ahí seguiría entonces ya con la ingeniería y presupuesto en mano, licitar los paquetes de plantas de proceso. No siendo nada cercano a una tarea sencilla, podríamos estimar que el proceso, para ser adecuado a los potenciales proveedores no menos de 3 meses. Sumando ya 5, teóricamente hacia el último cuarto del 2020.

Para llegar a la fabricación de equipos, proceso no dentro del abanico de las directas responsabilidades del administrador del proyecto, pero de crítica importancia. Pues proyectos de estas dimensiones pueden demorar 18 – 20 meses como un plazo aceptable para la construcción de equipos. Lo que nos situaría entre 23 a 25 meses, ya por encima de la meta de Junio 2022.

Sin embargo, esto no daría ya una refinería operando. Teniendo todos los equipos, módulos y plantas fabricados, comenzarían periodos de pruebas, primero desagregados y en sus propias plantas de fabricación, para posteriormente en el sitio de nuevo, desagregadas y después como todo como un sistema. Lo cual podría extenderse hacia otros 12 o hasta 18 meses más dadas las dimensiones del proyecto. Que permitirían entonces preparar el arranque. Aunque es norma que los proyectos, y más de esta envergadura tengan modificaciones en su tiempo y alcances en el plano de lo virtual, podríamos hablar de un arranque hacia finales del 2024 o quizá extenderse hacia entrado el 2025.

Habría sin embargo, no dejar de tomar en cuenta que este breve y superficial repaso de lo que podrían ser los siguientes pasos, no consideran algunas necesidades que al día de hoy no ha sido claramente comunicado, como la obligada necesidad de una planta de generación eléctrica o ductos de gas (y gas) que alimenten a esta misma.

Es entonces un reto mayor, que el gobierno tendrá que evaluar, medir capacidades para financiamiento, ejecución y sobre todo sus propias metas. Realizable, sin duda, complejo, definitivamente.

Avances- Al día de hoy tras un año y múltiples cambios en su modelo de ejecución y administración como proyecto, de acuerdo a declaraciones públicas, estos son los avances:

  1. Avance Físico Predio 1: Despalme Programado 21% Real 16%
    • Avance Físico Predio 2.1: Despalme Programado 100% Real 100%
    • Relleno Predio 2.1: Programado 80% Real 72%
    • Avance Físico Predio 2.2: Despalme Programado 100% Real 98%
    • Avance Físico de Bordo: 100% de avance.

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