Gobernanza para el desarrollo: modelo de gestión social de Perenco México

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Por Gilles D’Argouges, Renato Ravelo, Juan Carlos Limón y Ángel Arce

   Para la industria extractiva, durante la última década los términos de inclusión, territorio y gobernanza han cobrado una mayor relevancia y han sido alineados con los compromisos de desarrollo sustentable de las Naciones Unidas para el 2030.

   La participación de los sectores social, gubernamental, académico, empresarial, así como de organizaciones de la sociedad civil y las alianzas formadas entre ellos, son cruciales para construir modelos de desarrollo local que generen beneficios sustentables mutuos a largo plazo.

En cada proyecto extractivo están presentes condiciones y características locales muy variadas.  Esta diversidad territorial, ambiental, cultural y económica, implica el reto de construir modelos de gestión social diseñado a medida, que provea soluciones consensuadas para los cambios constantes en las comunidades.  Si bien no hay reglas predefinidas, sí existen una serie de fundamentos y lineamientos en los que Perenco México basa su política de responsabilidad social.

   El propósito de este modelo de gestión es contribuir proactivamente a los procesos de desarrollo local, generando beneficios para las comunidades y trabajando de forma cercana con el gobierno para establecer mejores condiciones locales a largo plazo.

   Las comunidades, su cultura y sus territorios son sistemas dinámicos que están en constante proceso de adaptación a las nuevas condiciones medio ambientales, económicas, sociales y políticas de un mundo cada vez más globalizado, que les plantean desafíos en la forma de interactuar y abordar los diversos problemas que se les presentan.

   El Sistema de Gestión Social de Perenco México se diseñó entendiendo estas dinámicas y busca fortalecer los diversos esquemas de organización local y gobernanza.  Es un modelo basado en el diálogo, entendimiento y la toma colectiva de decisiones que genera estrategias de gestión local que involucran a actores formales e informales en nuevas formas de hacer las cosas.

   La confianza es el elemento principal del modelo, y se ha tejido a partir de la construcción de espacios de diálogo con los distintos actores. La composición del grupo de actores que participa en el proceso de toma de decisiones tiene una influencia fundamental en la selección e implementación de políticas, procesos, acciones y, en consecuencia, en los resultados en términos de desarrollo local.

   Estos procesos inclusivos son esenciales para que los proyectos tengan viabilidad a largo plazo. Los primeros hallazgos de gobernanza para el desarrollo pueden ser medidos a través del grado de organización y participación local en los proyectos de beneficio colectivo.

   La principal característica de la implementación de las inversiones en obras y acciones de utilidad social ha sido la contribución tripartita entre la comunidad, las instituciones gubernamentales y Perenco México.  Las comunidades se han adueñado del proceso de gestión social, constatándose con una mayor participación en las asambleas comunitarias y en los proyectos para el bienestar, en los cuales se tiene una percepción positiva de la empresa por su aporte al desarrollo local.



   La inversión social de Perenco México siempre se realiza con aportes de todas las partes interesadas (comunidad, gobierno y Perenco México). Los planes de desarrollo comunitario son elaborados con participación de las comunidades y gobierno y son la base para orientar las inversiones. Las comunidades participan con tareas de gestión, comunicación y consulta interna y con mano de obra comunitaria.

   Un buen ejemplo de esta alianza tripartita, fue en el sector educación. Con el objetivo de crear espacios educativos dignos y mejorar la calidad educativa, la comunidad se organizó junto con el municipio y contribuyeron con la demolición de cuatro aulas en mal estado, la limpieza del sitio, así como la obtención de los permisos de construcción. El gobierno de Tabasco construyó dos aulas y Perenco México construyó dos más, además de dotarlas con equipamiento y mobiliario escolar. Como resultado, 90 niños ahora cuentan con un espacio digno y seguro para su educación primaria, se crearon empleos locales, pero el mayor beneficio fue el incremento de la cohesión social y la apropiación del proyecto, ya que la comunidad participó activamente en esta iniciativa que generó un beneficio colectivo.

   Esta nueva forma de relacionarse ha permitido a Perenco México construir lazos de confianza y espacios para el diálogo, al mismo tiempo que fortaleció los acuerdos con los municipios y las comunidades, mismos que se formalizaron a través de la firma de convenios de colaboración.

   Actualmente, Perenco México continúa trabajando con las comunidades y los gobiernos locales para desarrollar otros programas como el de vinculación laboral, programa de paz y cultura, economías alternas y el importante programa de proveedores locales, que ofrece la oportunidad de crear, impulsar y fortalecer a empresas locales que proveen servicios para la industria petrolera.

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