Referente

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Las mujeres en energía están muy organizadas, son un grupo fuerte, se apoyan entre sí y siempre ven por el medio ambiente. Todo ello se debe en gran parte al trabajo realizado a través de Mujeres en Energía Renovable México (MERM), organización fundada en 2016 y presidida por Patricia Tatto, quien asegura que sobre todo las unió “que el tema central fuera las renovables y después sí, fortalecer el tema de las mujeres en el sector”.

Para Patricia, quien es un referente en la industria, lo más relevante era la preocupación común sobre el medio ambiente y los temas sociales; además, entonces había mucha mujer sola trabajando en espacios muy masculinos en el sector.

“Era tan pesado el ambiente en energía y por muchos años se mantuvo muy masculinizado que varios organismos internacionales y organizaciones especializadas se enfocaron en ello”.

Gran parte del trabajo que se hizo en temas de género en energía se inició desde la Agencia Internacional en Energías Renovables, “cuando decidimos crear MERM nos propusimos que fuese por las renovables y después sí fortalecer el tema de género en el sector”.

Las buenas prácticas han crecido gracias a este trabajo, y hoy día las inversiones en energía, en el caso de renovable, tomaron esa dimensión de género. “Creo que mucho de esto se ha copiado en la energía convencional porque no había en México, hasta 2016, una organización que agrupara a mujeres en el sector de energía y que tu- viera como objetivo liderar la transición energética”.

El diagnóstico

A través de MERM se encargaron de hacer un diagnóstico del país, donde vieron que no había una representación proporcional de féminas en renovables. Detectaron las áreas de oportunidad y ese diagnóstico funcionó para que otras organizaciones lo tomaran y se cuestionaran qué era lo que estaban haciendo en ese rubro y para que las compañías se preguntaran cómo las estaban incluyendo.

“Sirvió para que todo mundo se cuestionara qué estaba pasando. A la par vinieron movimientos como Me Too y el tema de género se convirtió en tendencia. Eso ayudó también a llevar esta conversación en energía… ahora ya está el diagnóstico, ya sabemos que las mujeres queremos visibilidad, liderazgo, presencia. Y eso lo queríamos para tomar el protagonismo en ciertas conversaciones y decisiones”.

Resistencia

Para la abogada, las antiguas generaciones son aún una gran resistencia, así como la confianza que tenemos las mujeres a la hora de pensar en nosotras mismas. “Sí hay que prepararlas, incluir- las, pero no es nada más eso, es que como pueblo, cultura y sociedad seguimos teniendo ciertas mi- radas donde no nos involucramos en ciertos te- mas porque no nos la creemos o no nos educaron para decir ciertas cosas.

“Por ello, parte de la misión que tenemos es el empoderamiento dentro de ti misma. Te doy las herramientas para que encuentres tus virtudes, las puedas comunicar con seguridad y que tu voz y capacidad o el puesto que tengas, impacte en tu entorno. Debemos creérnosla más, que somos iguales a los hombres en derechos, con las dife- rencias interesantes”.

En visión de Tatto, a quien cada día podemos ver más en conferencias y mesas de discusión en temas de género, “a la mujer se le había tenido muy cómoda en no tener que involucrarse en las decisiones serias en México, como fue muchos años el tema de energía, o como es todavía en algunas áreas de negocio donde no se ven tantas mujeres representadas, en los consejos directivos, no sólo en energía. Esas han sido grandes barreras, la psicología humana la principal”.

La experta también mencionó la educación del país, donde hay mucho por hacer, “esa es una gran oportunidad para muchos que quieren transformar la sociedad, o para empresas que quieran tener un impacto ambiental y social. Tienen chance de capacitar a las mujeres, a los niños, en temas de sustentabilidad, energía, cambio climático, porque no vemos que se esté impartiendo y al final del día eso va a ser lo que va a detonar el crecimiento de este país y así se tendrá a humanos capacitados para lo que nos viene con toda la disrupción tecnológica del mundo, energética. La educación es parte importante. Es clave educar para poder empoderar a las personas”.

Retos

“Debemos seguir haciendo renovables en el país y creciendo como colectivo y comunidad. Además, reforzar las áreas donde nos queremos involucrar más que son los temas de decisiones. Cada vez vemos más mujeres líderes en renovables, al menos en las empresas de energía”.

Con una visión holística, Patricia también nos habló de la promoción de los talentos y del involucramiento con la academia “que está ávida de participar. Nosotros pertenecemos a la Alianza MX, donde compartimos con varias universidades y organismos que fueron convocados para impulsar el tema de carreras, para tener becarios y es una iniciativa a la que le estamos apostando mucho”.

Ya se ha probado que la implementación de política de equidad es buen negocio, parte de la razón por la cual cada día se pone más atención en el discurso de género; hay miles de grupos trabajando en esos fundamentos.

“Uno es precisamente el tema de finanzas. Cómo lograr que los demás vean que lograr la equidad de género es buen negocio. Las cámaras y los consejos empresariales ya se están preocupando porque sus empresas tengan esta visión de inclusión porque es algo imperativo, de equidad de género y de liderazgo”.

Aunque el tema es muy reciente, “porque se decía ‘incluye a las mujeres’, sí pero ¿cómo? Esa es una conversación diferente, porque no nada más es para salir en la tele y tener visibilidad sino que tomen decisiones, que es lo que realmente nos importa. Porque lo que al final del día cuenta es quién firma el cheque, y quién está en un consejo directivo definiendo polí- ticas de inclusión y género o de sustentabilidad”.

Ahí es donde Patricia Tatto encuentra mucho campo de acción para las empresas: “el entender por qué es importante tener a más féminas dentro de su plantilla y por qué es económicamente en números más viable. Para mi simplemente el trabajar en equipo y tener dos visiones o tres, hombre, mujer y quimera ya es súper importante. Esa es la nueva mentalidad. Queremos también disrumpir y, como mujeres en este sector, es que esas verdades anacrónicas se traduzcan al mundo de hoy, que es sustentable, incluyente, protege al medio ambiente. Y tanto las empresas como los consejos se deben poner al día”.

La aplicación de estas políticas es mucho más complejo que simplemente tener nombramientos, “sabemos que para trabajar en cierta paz requerimos de ciertos mínimos. Como igualdad de salarios, acceso a capacidad de crédito, etc. El tema de mujeres es vertical. Permea muchas áreas de negocios y del mundo. Eso es lo que nos hace ser mejores: si tienes mujeres en tu plantilla, si además hay equidad de salario, con condiciones adecuadas para trabajar, apoyo en cuidados para todos y todas, esas cuestiones de disrupción de ideas son las que nos interesan a nosotras”.

Con una gran experiencia, Patricia es una de las más grandes expertas en América Latina en te- mas de energías renovables como lo es en temas de género, en los cuales desde 2016 no ha parado.

“Venimos haciendo campañas de empoderamiento, de visibilidad de líderes. Toda esa educación ya la hemos dado, ahora estamos en temas disruptivos, de transición energética, hablando porque es justo que la mujer participe en esta transición y en este cambio”.

Y lo hacen con un enfoque muy profesional, para ayudar a impulsar el sector, “nos interesa que vivamos en un planeta más sustentable, con una visión, no sólo de negocio, sino de mercado abierto, con una posibilidad para todos de involu- crarnos en los temas que nos preocupan”.

Así como hay un trabajo de concientización, de justicia, en temas financieros por igual, también hay un trabajo in- terno, para cambiar la mentalidad de aquellas mujeres con el potencial (o crear el mismo) y que puedan ocupar posi- ciones de decisión.

Hay, por ende, un intenso trabajo en temas de mentoría; “todo es un proceso de autoconocimiento. Para nosotras es una obligación educar antes que empoderar. Es una responsabilidad hablar de género y guiar a las siguientes generaciones y a las empresas a que abran su mente, su paradigma a ayudarse de otras consultoras, como MERM. Se necesita dar seguimiento, este trabajo es muy personalizado. Se recomienda a las empresas ayudar con esas herramientas: mentorías, programas de liderazgo, de capacitación. Y no sólo en muje- res, sino también en los hombres”, enfatiza.

La abogada, quien ha tomado diferentes capacitaciones en tema de liderazgo y empoderamiento de mujeres, es muy reconocida dentro del sector de renovables, lo que le ha permitido crear la red y ubicarlas como un referente.

“Con mis otras colegas, porque esta voz es de muchas personas con las que hemos compartido ideas y visiones”. Además representa al país en diversos foros. “Ha sido un avance natural por la misma pasión y habilidad en el tema de derechos humanos. Eso ha facilitado que promueva con esta tranquilidad los principios de equidad de género y también ayude a que una organización como MERM se mantenga con un prestigio y respeto hacia todas las demás personas”.

Reconoce que el área de energía es muy especializada y quizá el que sea un nicho, ha permitido que el tema de mujeres se trabaje a más profundidad. Porque sí, su trabajo rinde frutos, están muy empoderadas, con gran visibilidad y siguen por buen camino.

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