Rafael Marín Mollinedo dejó la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) para asumir el cargo de delegado de la Secretaría de Gobernación (Segob) en Yucatán, según fuentes federales. Este cambio ocurre en un momento crucial para la política aduanera del país.
Trayectoria y experiencia en la administración pública
Marín Mollinedo es licenciado en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y acumula más de 40 años en el servicio público federal. Ha ocupado cargos en la Secretaría de Programación y Presupuesto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como en Petróleos Mexicanos.
Su cercanía con el expresidente Andrés Manuel López Obrador le permitió desempeñar funciones estratégicas, como la coordinación de programas del DIF en Tabasco y la dirección de organismos de transporte y servicios urbanos en la Ciudad de México entre 2000 y 2006.
Entre 2018 y 2022, encabezó el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, un proyecto prioritario para el desarrollo del sureste mexicano. En 2023, fue representante de México ante la Organización Mundial del Comercio en Ginebra, Suiza.
En 2022 asumió por primera vez la dirección de Aduanas y en febrero de 2025 fue designado nuevamente por la presidenta Claudia Sheinbaum para el mismo cargo.
Logros en la Agencia Nacional de Aduanas
Durante su gestión, Marín Mollinedo impulsó una estrategia centrada en la eficiencia recaudatoria, la transformación tecnológica y la coordinación entre instituciones.
Destacó el combate al huachicol fiscal, que consiste en la evasión fiscal en la importación de combustibles. Gracias a acciones coordinadas con el Gobierno federal, se recuperaron cerca de 200 mil millones de pesos.
El esquema incluyó la revisión exhaustiva de pedimentos de importación, el cruce de información entre volúmenes declarados y pagos, así como operativos de inspección en diversas aduanas. Estas medidas permitieron decomisos y fortalecieron el control en puntos estratégicos de entrada de mercancías.
Transición y futuro en la ANAM
La salida de Marín Mollinedo abre una nueva etapa para la ANAM, institución clave en la recaudación fiscal y la seguridad nacional, especialmente en sectores estratégicos como el energético.
El Gobierno federal planea nombrar a un director interino para mantener la operación mientras se define al nuevo titular, quien deberá continuar con el combate a prácticas ilegales y fortalecer el comercio exterior en México.