La multinacional tecnológica comunicó el 31 de marzo de 2026 la eliminación de entre 20,000 y 30,000 empleos a nivel global, lo que representa cerca del 18% de sus 162,000 trabajadores. Esta medida busca liberar recursos para financiar una inversión estimada en 156,000 millones de dólares en IA.
Los despidos afectaron a empleados en Estados Unidos, India, Canadá, México y Uruguay, quienes recibieron la notificación por correo electrónico a primera hora del día, sin previo aviso ni posibilidad de acceso a sistemas corporativos posteriormente.
Resultados financieros y estrategia de inversión
En el último trimestre, Oracle reportó ingresos netos por 6,130 millones de dólares, con un aumento del 95% respecto al mismo periodo del año anterior. Sus obligaciones de rendimiento restantes superaron los 523,000 millones de dólares, un incremento interanual del 433%, reflejando contratos firmados pero aún no ejecutados.
El plan de reestructuración, anunciado previamente en marzo, contempla un gasto de 2,100 millones de dólares, de los cuales 982 millones se destinaron a indemnizaciones por despidos en los primeros nueve meses del año fiscal y cerca de 1,100 millones para la actual ronda de recortes.
Endeudamiento y respuesta del mercado
Oracle informó en enero de 2026 que planea recaudar entre 45,000 y 50,000 millones de dólares mediante deuda y emisión de acciones para fortalecer Oracle Cloud Infrastructure. Sin embargo, algunos bancos estadounidenses han aumentado los costos de préstamos o suspendido financiamiento para proyectos de centros de datos, reflejando la magnitud y riesgos de la operación.
Los nuevos directores ejecutivos, Mike Sicilia y Clay Magouyrk, defendieron esta estrategia ante inversionistas, destacando la demanda superior a la oferta en infraestructura para IA, tanto en GPU como en CPU, y citando las obligaciones de rendimiento por 553,000 millones de dólares.
Impacto en el sector tecnológico
Este ajuste en Oracle se suma a despidos recientes en otras grandes tecnológicas. Amazon eliminó 16,000 puestos corporativos tras recortes previos, y Meta reanudó despidos que afectaron a cientos de empleados, evidenciando una transformación acelerada en el sector impulsada por la inteligencia artificial.