En México, al menos 11 estados enfrentan problemas de desabasto de gasolina debido a presiones en los costos internacionales y topes en los precios internos que afectan la distribución.
Estados con desabasto y fallas en almacenamiento
Los estados donde se ha confirmado escasez de gasolina Magna y Premium incluyen Aguascalientes y Zacatecas, generando preocupación entre consumidores y estaciones de servicio. En el norte, Chihuahua y Ciudad Juárez reportan dificultades en la distribución, mientras que en Nuevo León, municipios como Cadereyta y Santa Catarina también experimentan interrupciones.
En la región centro-norte, Querétaro y Tula presentan afectaciones similares. En el Valle de México, los niveles de almacenamiento de combustible son críticos, con menos de tres días disponibles cuando la ley exige cinco. En el Estado de México, Toluca ha reportado escasez, al igual que la alcaldía Azcapotzalco en la Ciudad de México.
Interrupciones en terminales y medidas temporales
El sistema mostró fallas inicialmente en las terminales de almacenamiento. Pemex registró 25 interrupciones en marzo y 34 en abril en sus instalaciones. Para mitigar el impacto, se han implementado traslados temporales de combustible, como el envío de diésel de Zapopan a Lagos de Moreno y de Saltillo a Monclova. Sin embargo, en Reynosa los niveles de almacenamiento están en cero.
Factores que explican el desabasto de gasolina
El aumento en los costos internacionales de importación, derivado de la crisis en Medio Oriente, combinado con precios internos controlados, ha reducido los márgenes operativos de los distribuidores. México depende en gran medida de importaciones de combustibles, lo que hace vulnerable su sistema ante fluctuaciones globales y problemas logísticos.
Además, empresarios del sector reportan una caída en los inventarios de las terminales de almacenamiento y ajustes operativos en Pemex que han obligado a redistribuir cargas y retrasar entregas. Según el periodista Atzayaelh Torres, destaca para El Financiero que, “Los números explican lo que se evita explicar por parte del gobierno. La Magna lleva un año topada en 24 pesos por litro, sin decreto que lo respalde; el diésel, fijado en 27, por un pacto “voluntario” cuyos efectos no se han podido medir.”