La actividad manufacturera en México continúa perdiendo dinamismo. El Indicador Mensual Oportuno de la Actividad Manufacturera (IMOAM), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), anticipa que la manufactura registró una caída anual de 0.8% durante junio de 2026, reflejando un deterioro adicional del sector y confirmando la tendencia de desaceleración observada en los últimos meses.
El indicador, considerado un adelanto del Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) para el sector manufacturero, apunta a que la industria nacional continúa enfrentando un entorno complejo, marcado por la debilidad de varios segmentos productivos y una recuperación aún insuficiente para revertir la tendencia negativa.
Manufactura mexicana mantiene una trayectoria de desaceleración
De confirmarse la estimación del IMOAM, junio representaría un nuevo retroceso para la manufactura nacional, luego del estancamiento que mostró la actividad industrial durante mayo.
Los datos más recientes del Inegi revelan que, en mayo de 2026, la actividad industrial disminuyó 0.8% respecto al mes inmediato anterior, mientras que, en términos anuales, permaneció sin crecimiento.
En particular, la industria manufacturera reportó una contracción mensual de 0.1% y una caída anual de 0.5%, con cifras desestacionalizadas, reflejando que el sector continúa operando por debajo de su potencial.
Con cifras originales, el panorama resulta aún más desafiante: entre enero y mayo de 2026, la manufactura acumuló una disminución anual de 1.5%, consolidando un periodo prolongado de debilidad productiva.
Infraestructura digital amortigua la caída
Aunque el desempeño general continúa siendo negativo, el comportamiento de la manufactura no ha sido uniforme entre todas las ramas industriales.
El Inegi señala que los segmentos relacionados con infraestructura digital, tecnologías de la información y procesamiento de datos han mostrado mayor resiliencia, contribuyendo a contener parcialmente el deterioro observado en otras actividades manufactureras.
El crecimiento de la demanda de centros de datos, equipos tecnológicos y soluciones digitales ha generado oportunidades para algunas industrias de mayor valor agregado, las cuales han logrado mantener mejores niveles de actividad frente al resto del sector.
Sin embargo, este impulso aún resulta insuficiente para compensar completamente la desaceleración de industrias tradicionales con mayor peso dentro de la producción manufacturera.
Sector automotriz continúa bajo presión
Entre las actividades que enfrentan mayores desafíos destaca la industria automotriz, uno de los principales motores manufactureros del país.
La moderación en la demanda, la incertidumbre comercial y los ajustes en las cadenas globales de suministro continúan afectando el desempeño de este segmento, que mantiene una elevada sensibilidad a los ciclos económicos internacionales.
Al tratarse de una de las industrias con mayor participación en las exportaciones mexicanas, cualquier desaceleración tiene efectos directos sobre la producción manufacturera total y el comportamiento de la actividad industrial.
Manufactura, pieza clave para la economía mexicana
La manufactura representa uno de los pilares de la economía nacional debido a su contribución al Producto Interno Bruto (PIB), la generación de empleo formal y su estrecha relación con las exportaciones hacia Estados Unidos y otros mercados internacionales.
Sectores como el automotriz, aeroespacial, electrónico, químico, metalmecánico y de dispositivos médicos forman parte del ecosistema manufacturero que ha convertido a México en una de las principales plataformas industriales de América del Norte.
No obstante, el entorno económico internacional, las presiones sobre las cadenas de suministro, la moderación del consumo y la incertidumbre comercial continúan condicionando su desempeño.
Perspectivas para el segundo semestre
La estimación del IMOAM sugiere que el segundo semestre de 2026 inicia con señales de cautela para la manufactura mexicana.
Si bien las actividades vinculadas a la digitalización, los centros de datos y las nuevas tecnologías podrían seguir ofreciendo oportunidades de crecimiento, la recuperación del conjunto del sector dependerá del fortalecimiento de la demanda interna, la estabilidad del comercio internacional y la evolución de industrias estratégicas como la automotriz.
La publicación definitiva del Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) permitirá confirmar si la manufactura efectivamente registró la caída anticipada de 0.8% anual en junio, así como evaluar si el sector comienza a estabilizarse o mantiene la tendencia de desaceleración que ha caracterizado gran parte de 2026.