Antes de que los relojes se convirtieran en accesorios de moda, Miles Davis ya llevaba el suyo como una extensión de su identidad. El modelo en cuestión era el Navitimer ref. 806 Mk5, una pieza pensada originalmente para pilotos y que, en la muñeca del músico, se transformó en otra cosa: una declaración de estilo tan deliberada como sus fraseos musicales.

Davis fue, según se puede rastrear en distintos testimonios de la época, un hombre obsesionado con la coherencia entre lo que sonaba y lo que se veía. Trajes italianos impecables, coches deportivos y, en la muñeca, ese cronógrafo que combinaba precisión técnica con una estética que envejeció mejor que casi cualquier otra cosa de los años sesenta.
Para celebrar los cien años del nacimiento de Davis, Breitling presenta el Navitimer B09 Chronograph 41 Tribute to Miles Davis, una edición limitada a apenas 500 ejemplares. Donde se reinventar el diseño original, capturando la esencia para llevarla al presente con los estándares actuales de manufactura.

Entre los detalles que hacen de este reloj una pieza de coleccionista:
- Caja de 41 mm en acero inoxidable, oro amarillo de 18 quilates o platino, según la variante.
- Calibre B09 de manufactura Breitling, de cuerda manual, con una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas.
- Carátula tipo «panda invertido», fiel al diseño que hizo icónico al 806 Mk5 original.
- Grabados especiales en el fondo de la caja: «One of 500» y «Miles Davis Centennial».
- Opción de correa de piel de becerro con degradado o el reconocido brazalete Air Racer, rediseñado para esta edición.
El resultado es un reloj que no pretende ser una réplica histórica, sino un puente entre dos épocas: la artesanía relojera de mediados del siglo XX y la ingeniería suiza actual, certificada por el COSC.


