La recuperación de la industria de fertilizantes nitrogenados en México y el papel estratégico de Veracruz fueron abordados durante las ponencias del 7º Congreso Internacional de Energía, Refinación, Gas y Petroquímica Veracruz, donde especialistas analizaron los retos y oportunidades que enfrenta el país para reducir su dependencia de las importaciones y fortalecer la seguridad energética y alimentaria.
Una de las ponencias destacadas fue “Veracruz: pilar estratégico para la autosuficiencia de fertilizantes nitrogenados en México”, impartida por el ingeniero Manuel Chávez Guerra, de Grupo Fénix, quien explicó la importancia de aprovechar el gas natural como materia prima para la producción de amoniaco y, posteriormente, de fertilizantes como la urea.
Durante su participación, se destacó que la cadena de producción comienza con el gas natural, del cual se obtiene el amoniaco, elemento fundamental para la elaboración de fertilizantes nitrogenados. En este proceso, Veracruz cuenta con una relevancia histórica debido a la infraestructura petroquímica desarrollada en la entidad.
La exposición recordó que desde 1943 existía en México la intención de impulsar el procesamiento de materias primas para producir fertilizantes, mientras que en 1962 Pemex puso en operación su primera planta de fertilizantes, dando paso a una etapa de crecimiento de esta industria.
Uno de los momentos más importantes de esta historia ocurrió en Cosoleacaque, donde la capacidad de producción de amoniaco llegó a niveles que colocaron al complejo entre los principales productores a nivel mundial. Para 1986, la producción alcanzó aproximadamente 2.5 millones de toneladas anuales, representando cerca del 90 por ciento de la producción nacional de amoniaco.
La ponencia también puso sobre la mesa el reto que representa actualmente la dependencia de México de las importaciones. Se señaló que al menos dos millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados son importadas, lo que abre la necesidad de recuperar capacidad productiva nacional.
En este contexto, se mencionaron tres proyectos de fertilizantes contemplados actualmente por Pemex, además de acciones para la rehabilitación de plantas, así como la necesidad de garantizar el suministro de gas natural para mantener operativa la infraestructura.
El especialista señaló que las plantas de fertilizantes requieren importantes inversiones para su recuperación y modernización, pero sostuvo que existe potencial para incrementar la disponibilidad de estos productos en los próximos años. La expectativa planteada es que, hacia 2031, México pueda contar con una mayor capacidad y utilización de fertilizantes mediante inversiones sostenidas.
La discusión sobre fertilizantes formó parte de un programa más amplio del Congreso, que también incluyó ponencias como “Gas natural como combustible de transición”, impartida por el ingeniero Ángel Rosete Rodríguez, y otros temas relacionados con energía, refinación, gas y petroquímica.
Para Chávez Guerra, el desafío no se limita a anunciar nuevos proyectos, sino a garantizar su continuidad mediante inversión y una visión de largo plazo.
“El verdadero riesgo no es la falta de proyectos, sino no mantener la intención de sostener proyectos e invertir en ellos”.
Así, desde uno de los principales encuentros del sector energético en Veracruz, especialistas plantearon que recuperar la producción nacional de fertilizantes nitrogenados no sólo representa una oportunidad industrial, sino también un componente estratégico para la agricultura, la seguridad alimentaria y la soberanía productiva de México.