Por segunda vez en el año Amigo GNL, un proyecto que contempla la instalación de infraestructura para licuar gas natural y exportarlo desde Guaymas hacia mercados asiático, fue frenado.
Eso pese a que en febrero de este año, la presidenta Claudia Sheinbaum prometió que los permisos para el proyecto estarían listos en no más de un mes.
Un juez de Sonora otorgó una suspensión definitiva que bloquea cualquier autorización ambiental y el inicio de las obras mientras se resuelve el juicio de amparo promovido por la organización Nuestro Futuro A.C., incluso ante la existencia de una autorización de impacto ambiental emitida por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).
El polémico proyecto ha sido señalado por su potencial impacto relacionado con el ruido submarino, colisiones entre embarcaciones y cetáceos, desplazamiento de fauna, especies invasoras y modificaciones en los sedimentos y la calidad del agua.
Amigo GNL contempla infraestructura terrestre y marítima frente a Guaymas para recibir gas proveniente de Estados Unidos, convertirlo en gas natural licuado (GNL) y enviarlo en grandes buques hacia otros mercados. En una segunda fase, AMIGO GNL podría exportar más de 7.8 millones de toneladas de GNL al año.
Nuestro Futuro, señala que el proyecto podría generar el tránsito de hasta 175 buques metaneros al año por el Golfo de California, una región que alberga una amplia diversidad de especies marinas, entre ellas cetáceos residentes y migratorios y tortugas marinas, por lo que organizaciones ambientales han cuestionado el desarrollo de infraestructura para la exportación de gas en esta zona.
La suspensión judicial se dio a conocer el mismo día en que más de 100 científicos mexicanos e internacionales difundieron una carta en la que expresaron su oposición a los proyectos de gas natural licuado en el Golfo de California.
En el documento, los científicos señalaron que la producción y el transporte de GNL representan riesgos para los recursos biológicos de la región y sostuvieron que el Golfo de California no es un sitio adecuado para el desarrollo de este tipo de infraestructura.
La terminal Amigo GNL es un proyecto conjunto entre la empresa del mismo nombre constituida en México, filial de LNG Alliance de Singapur, y la Administración del Sistema Portuario Nacional de Guaymas de la Secretaría de Marina.
La inversión asciende a unos seis mil 300 millones de dólares en 36 años, según se informó en el evento de presentación, monto que redituaría al gobierno federal en impuestos acumulados por arriba de los 68,000 millones de pesos en los próximos 20 años.
De llevarse a cabo, la terminal contará con una capacidad de almacenamiento de un millón 300,000 metros cúbicos de gas natural licuado para garantizar la seguridad energética del país, lo que según se informó durante el anuncio del nuevo proyecto elevaría el almacenamiento estratégico de 3 a 5 días.
Las instalaciones de la terminal ocuparían una superficie en agua de 36.2 hectáreas más 114 hectáreas en tierra.