Eni ha instalado la primera plataforma marina en el mundo diseñada exclusivamente para el almacenamiento de dióxido de carbono (CO₂), un avance clave para la descarbonización industrial.
Plataforma Douglas CCS: un hito en la captura y almacenamiento de carbono
Eni CCUS Holding, una alianza entre Eni y Global Infrastructure Partners (GIP) de BlackRock, anunció la instalación de la plataforma Douglas CCS en la bahía de Liverpool. Este proyecto es fundamental para el clúster HyNet, uno de los principales esfuerzos de descarbonización industrial en el Reino Unido.
La plataforma Douglas CCS funcionará como el núcleo del sistema de transporte y almacenamiento (T&S) de CO₂, recolectando emisiones capturadas de plantas industriales en el noroeste de Inglaterra y el norte de Gales. Luego, el dióxido de carbono se enviará a través de gasoductos marinos hacia yacimientos de gas natural agotados, donde se almacenará de forma permanente.
Construcción y características técnicas
El desarrollo de esta infraestructura se completó en menos de 18 meses desde la adjudicación del contrato, un plazo récord para un proyecto de esta magnitud. La plataforma consta de una superestructura de 1,885 toneladas, una chaqueta de soporte de 1,755 toneladas y ocho pilotes de cimentación que suman 730 toneladas, anclados al lecho marino.
Un aspecto distintivo del proyecto Liverpool Bay CCS es la combinación de infraestructura personalizada con la reutilización de activos marinos existentes y el aprovechamiento del conocimiento geológico de los yacimientos maduros, optimizando recursos y reduciendo costos.
Impacto socioeconómico y futuro del proyecto
Actualmente, la construcción de la red de transporte y almacenamiento avanza al 50%. Cerca del 60% del presupuesto total se destina a cadenas de suministro británicas, generando más de 2,000 empleos directos e indirectos durante la fase de construcción. Además, se prevé que la plataforma mantenga entre 200 y 300 puestos de trabajo durante sus más de 25 años de operación.
Para Eni CCUS Holding, la puesta en marcha de Douglas CCS confirma que la captura y almacenamiento de carbono es una tecnología madura, segura y eficiente. Esta solución es esencial para reducir el impacto ambiental de industrias con procesos difíciles de descarbonizar, contribuyendo a la transición energética global.