Amin Nasser, CEO de Saudi Aramco, anticipa que la reposición de las reservas mundiales de petróleo podría tardar hasta dos años debido a la crisis actual en el suministro energético.
Escasez de petróleo y bloqueo en el estrecho de Ormuz
La escasez de petróleo y combustibles refinados se ha intensificado tras el cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán, que bloquea una vía marítima clave para las exportaciones petroleras. Este cierre se produjo luego del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán a finales de febrero.
Medidas internacionales y liberación de reservas
La escasez de petróleo y combustibles refinados se ha intensificado tras el cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán, que bloquea una vía marítima clave para las exportaciones petroleras. Este cierre se produjo luego del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán a finales de febrero.
Impacto en la oferta y demanda mundial
En el Energy Intelligence Forum de Londres, Amin Nasser explicó que, hasta que el estrecho de Ormuz reabra completamente y se recupere la confianza, la presión sobre el mercado petrolero se mantendrá alta. Incluso después, la reposición de las reservas y la satisfacción de la demanda podrían tomar hasta dos años.
Desde el inicio del conflicto, se han perdido casi 3 mil millones de barriles de suministro de petróleo, mientras que se han liberado alrededor de 1 mil millones de barriles de las reservas globales.
Reponer todas las reservas implicaría una demanda adicional de 2 millones de barriles por día durante los próximos 18 meses, considerando que la demanda mundial diaria supera los 100 millones de barriles.
Capacidad de producción de Arabia Saudita
Saudi Aramco mantiene intactas sus reservas estratégicas y la flexibilidad de su sistema, lo que permite que Arabia Saudita pueda alcanzar una producción sostenible máxima de 12 millones de barriles por día en cuestión de días, según Nasser.
El CEO advirtió que el sistema energético mundial está al límite y que la situación actual representa un desafío significativo para la estabilidad del mercado petrolero global.