El arquitecto japonés Junya Ishigami recibió el reconocimiento inaugural de este premio internacional, creado para distinguir a figuras que expanden los límites de la arquitectura. La celebración tuvo lugar en La Cuadra, una de las obras más representativas de Luis Barragán en Ciudad de México.
La arquitectura como una forma de explorar la relación entre las personas, la naturaleza y el espacio es uno de los ejes del trabajo de Junya Ishigami, el arquitecto japonés que se convirtió en el primer ganador del Premio Barragán. El reconocimiento internacional, de nueva creación y con periodicidad anual, distingue a profesionales que desafían las convenciones y amplían las posibilidades de la disciplina arquitectónica.
La ceremonia inaugural se celebró en La Cuadra, una antigua residencia privada y caballerizas realizadas por Luis Barragán a finales de la década de 1960. Considerado uno de los proyectos más representativos de la arquitectura mexicana del siglo XX, el recinto fue el escenario elegido para presentar este nuevo galardón, cuyo nombre rinde homenaje al único arquitecto mexicano que ha recibido el Premio Pritzker.
Para conmemorar la ocasión, Bottega Veneta y La Cuadra organizaron un almuerzo en Ciudad de México, con la participación de Louise Trotter, directora creativa de la casa italiana, y Fernando Romero. El encuentro reunió a personalidades vinculadas con la arquitectura, el arte y el diseño, entre ellas Marina Abramović, Pedro Reyes, Benedetta Tagliabue, Jürgen Mayer H. y Raymund Ryan, así como al embajador extraordinario de Japón en México, Kozo Honsei.
La participación de Bottega Veneta en esta iniciativa refleja el interés de la firma por la arquitectura, el arte y el diseño, disciplinas que comparten con la moda una búsqueda constante de nuevas formas de expresión.
Formado en el Departamento de Arquitectura de la Universidad de las Artes de Tokio, donde concluyó una maestría, Ishigami fundó su propio estudio, junya.ishigami+associates, en 2004, después de trabajar en Kazuyo Sejima & Associates.
Su práctica explora las conexiones entre arquitectura, paisaje, naturaleza y experiencia humana. Entre sus proyectos más destacados se encuentran el KAIT Workshop y KAIT Plaza, del Instituto de Tecnología de Kanagawa; el centro de visitantes Park Groot Vijversburg; MIZUNIWA; el Serpentine Pavilion de 2019; House & Restaurant, y el Museo de Arte Zaishui.

A lo largo de su trayectoria, el arquitecto ha recibido reconocimientos como el León de Oro al mejor proyecto en la 12.ª Exposición Internacional de Arquitectura de la Bienal de Venecia, en 2010; el Premio OBEL, en 2019; el Premio Frederick Kiesler de Arquitectura y Artes, en 2024, y el Premio Arnold W. Brunner Memorial, en 2026. En 2025 también fue elegido miembro honorario del American Institute of Architects.
Con la creación del Premio Barragán, la arquitectura suma una plataforma internacional que busca reconocer a quienes transforman la manera de concebir y habitar los espacios. La elección de Ishigami como primer galardonado establece el punto de partida de una iniciativa que vincula el legado arquitectónico de México con una visión contemporánea y global del diseño.


