Los apoyos financieros otorgados por el gobierno federal a Pemex alcanzaron en 2025 un nivel sin precedentes y se consolidaron como uno de los principales factores de presión sobre las finanzas públicas, al rebasar ampliamente lo aprobado en el presupuesto y contribuir de forma decisiva al elevado déficit fiscal.
De acuerdo con un análisis de México Evalúa, entre enero y noviembre de 2025 las transferencias a la petrolera estatal sumaron 392,000 millones de pesos, un monto histórico para un periodo comparable y 187.8% superior a lo originalmente autorizado en el Presupuesto de Egresos de la Federación. En comparación con el mismo periodo de 2024, los apoyos crecieron 121%.
Este volumen de recursos neutralizó el buen desempeño de los ingresos tributarios. En los primeros once meses del año, los ingresos del gobierno federal ascendieron a 7.47 billones de pesos, cifra 1.7% mayor a la prevista, impulsada principalmente por una mayor recaudación del Impuesto sobre la Renta (ISR). Sin embargo, al descontar las transferencias a Pemex, los recursos efectivos disponibles resultaron 6.2% menores a lo calendarizado.
El impacto de los apoyos también se reflejó en el gasto público. En 2025, por primera vez en el año, el gasto ejercido superó al programado en 35,000 millones de pesos, equivalente a un aumento de 0.4%. Sin los recursos destinados a Pemex, el gasto habría cerrado 2.6% por debajo del calendario, lo que evidencia el peso de la petrolera en el desbordamiento del gasto.
La reasignación presupuestaria generó fuertes contrastes entre dependencias. La Secretaría de Energía (Sener), principal canal de recursos hacia Pemex, registró un sobreejercicio de 185%, equivalente a 256,000 millones de pesos. En contraste, áreas clave del sector público presentaron subejercicios relevantes: la Secretaría de Salud dejó sin ejercer 22% de su presupuesto; la Secretaría de Marina, 12%; y la Secretaría de la Defensa Nacional, 6%.
Como resultado, el déficit público alcanzó a noviembre 968,700 millones de pesos, el segundo nivel más alto de los últimos 35 años. Aunque la cifra fue 10.6% menor a la registrada un año antes, la Secretaría de Hacienda ajustó su previsión para el cierre del año: los Requerimientos Financieros del Sector Público pasarían de una meta inicial de 1.4 billones a 1.6 billones de pesos, un incremento de 9.2% respecto a lo comprometido.
Las cifras revelan el costo fiscal neto del rescate energético. En once meses, Pemex aportó 221,000 millones de pesos al erario por ingresos petroleros, pero recibió 392,000 millones en apoyos, lo que implicó una pérdida fiscal cercana a 170,000 millones de pesos para el Estado.