Fósiles se afianzan en la transición energética: demanda de petróleo, gas y carbón seguirá al alza

Proyecciones apuntan a que el crudo mantendrá crecimiento hasta 2050, mientras el gas natural se consolida como fuente estructural y el carbón vive un repunte histórico

MARZO 24 , 2026
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Rafael Scott en Expo MEiH
Rafael Scott en Expo MEiH

A pesar del crecimiento sostenido de las energías renovables a nivel global, los combustibles fósiles no solo se mantienen vigentes, sino que continúan siendo indispensables para cubrir la demanda energética mundial, con previsiones que incluso apuntan a un fortalecimiento de su uso en las próximas décadas.


Durante su participación en la ponencia Transición Energética 2030 como parte de la Expo MEIH 2026, Rafael Scott, socio líder de la práctica de energía, materiales y sostenibilidad en McKinsey México, advirtió que los pronósticos sobre el declive de los hidrocarburos han cambiado de forma significativa en los últimos años.


“Hace 10 años hablábamos de un peak oil, la demanda de petróleo ya venía tocando su límite y en algún momento entre 2025 y 2030 íbamos a alcanzar ese punto. Hoy vemos con nuestros modelos que estábamos equivocados y que realmente hay demanda de petróleo para largo plazo; en 2030 se va a necesitar más y seguirá creciendo hasta 2050 de manera muy estable”, explicó.

El especialista subrayó que esta tendencia confirma que los combustibles fósiles “están aquí para quedarse”, en un contexto donde la transición energética avanza, pero no al ritmo suficiente para sustituir completamente las fuentes tradicionales.


En el caso del gas natural, Scott señaló un cambio relevante en su papel dentro de la matriz energética global.

Rafael Scott


“Lo veíamos como un combustible de transición para movernos hacia las renovables, y ya no lo vemos así; lo vemos como un combustible de destino”, afirmó. De acuerdo con sus proyecciones, para 2050 el gas natural representará cerca de una cuarta parte del consumo energético mundial.


El carbón, por su parte, ha mostrado un comportamiento que contradice las expectativas de su declive.

“Decíamos que se quedaba atrás y que toda la energía se movería hacia renovables; hoy estamos viendo la demanda de carbón más importante de la historia”, indicó Scott, al destacar que este recurso sigue siendo altamente relevante en la matriz energética, especialmente en economías con alta demanda eléctrica.


En paralelo, las energías renovables mantienen un crecimiento acelerado, impulsadas principalmente por países como China, que han incrementado significativamente su consumo eléctrico y han apostado por cubrirlo con fuentes limpias. No obstante, este avance no ha sido suficiente para desplazar a los combustibles fósiles.


Respecto al hidrógeno, otra de las apuestas clave en la transición energética, el panorama luce más lento de lo previsto. Scott reconoció que, aunque se esperaba un despegue importante hacia 2030, las condiciones económicas aún no permiten su adopción masiva. “Probablemente nos tome una o dos décadas alcanzar eficiencias de costos que hagan viable una economía del hidrógeno en muchas aplicaciones”, señaló.


Ante este escenario, el experto señaló que el futuro energético global será más diverso de lo anticipado.
“El mundo no va a requerir solo una fuente de energía; vamos a necesitar todas las fuentes disponibles”, afirmó.

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