México se convirtió en 2025 en el principal proveedor de petróleo crudo hacia Cuba, superando a Venezuela tras un aumento significativo en sus exportaciones a la isla caribeña, informó el diario británico Financial Times con base en cifras de la firma especializada Kpler.
Durante el año pasado, México exportó en promedio 12 284 barriles diarios de petróleo a Cuba, lo que representó cerca del 44 % de todas las importaciones de crudo de la isla, un incremento de alrededor 56 % respecto a 2024. En contraste, las exportaciones venezolanas alcanzaron sólo 9 528 barriles diarios, equivalentes a 34 % del total, reflejando una caída importante frente a años anteriores.
De acuerdo con el análisis, la caída del crudo venezolano, que históricamente ha sido el principal suministro energético de Cuba, permitió que México emergiera como el principal abastecedor de petróleo para la isla. Las reducciones en el flujo venezolano se han dado en un contexto de sanciones internacionales y dificultades en la producción energética del país sudamericano.
El incremento de los envíos mexicanos ha sido clave para que Cuba pueda enfrentar la fuerte reducción de petróleo proveniente de Venezuela, una situación que ha contribuido a problemas energéticos como apagones masivos en ese país.
Petróleos Mexicanos, a través de su filial Gasolinas Bienestar, ha jugado un papel central en el envío de crudo. Según reportes revisados, la empresa estatal informó ante la bolsa de valores de Estados Unidos que entre enero y septiembre de 2025 envió alrededor de 17 200 barriles diarios de crudo y 2 000 barriles de productos petroleros a Cuba, con un valor aproximado de 400 millones de dólares.
El tema ha adquirido relevancia política internacional, especialmente ante las tensiones entre México y Estados Unidos por su papel en el suministro energético de la región. Mientras algunos sectores defienden la legalidad y soberanía de las exportaciones mexicanas, otros ven riesgos diplomáticos por alejarse de las estrategias de Washington hacia la región.
Este cambio en el patrón de suministro energético marca un nuevo escenario para Cuba, que ahora diversifica sus fuentes de crudo en un momento de serios desafíos económicos y energéticos.