Pemex registró un deterioro neto de 32.4 mil millones de pesos en sus unidades generadoras de efectivo del segmento de Exploración y Producción, revelan sus estados financieros más recientes ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). Este impacto se concentra en un entorno adverso marcado por precios internacionales del petróleo deprimidos, mayores costos de producción y fluctuaciones cambiarias que redujeron el valor recuperable de activos vinculados a la extracción de hidrocarburos.
El informe indica que estas pérdidas no se limitaron al negocio de exploración, sino que también alcanzaron al sector de logística, ahora parte de las otras subsidiarias operativas de la empresa. En este segmento, el deterioro neto fue de 22.1 mil millones de pesos, asociado a una reducción en los flujos de efectivo futuros estimados tras un cambio regulatorio que eliminó la posibilidad de recuperar, a través de tarifas y precios, las pérdidas causadas por el huachicol.
Exportaciones a Cuba agravan tensiones y pérdidas
A la par de este deterioro contable, Pemex ha estado bajo el escrutinio de especialistas y analistas debido a sus entregas de crudo a Cuba, una actividad que ha generado críticas tanto económicas como geopolíticas.
Según datos oficiales de comercio exterior y reportes independientes, México se ha convertido en uno de los principales proveedores de petróleo a Cuba, superando incluso a otros socios tradicionales tras la reducción de suministros venezolanos.
Hasta septiembre de 2025, la filial de Pemex, Gasolinas Bienestar, exportó un promedio de 17 200 barriles diarios de crudo y 2 000 barriles diarios de productos derivados a la isla, por un valor declarado ante la SEC de 400 millones de dólares en el período. Sin embargo, investigaciones recientes estiman que estas cifras representan apenas 13% del valor real reportado ante autoridades aduanales mexicanas, que cifran en más de 3 048 millones de dólares los hidrocarburos enviados a Cuba durante el mismo lapso.
Este aumento en los envíos ocurre mientras la petrolera afronta una caída de la producción interna de crudo y desafíos financieros crecientes, lo que ha derivado no solo en el deterioro de activos, sino también en cuestionamientos sobre la sostenibilidad de continuar con estos acuerdos de exportación en un contexto de recursos limitados.
Debate y riesgo geopolítico
Especialistas han advertido que esta relación comercial con Cuba en un entorno de tensiones con Estados Unidos por su embargo histórico a la isla podría tener costos económicos y diplomáticos para México. Según consultores citados, el hecho de que México se convierta en un proveedor cada vez más visible de petróleo a Cuba podría elevar la presión política con Washington, ante un mercado internacional ya afectado por sanciones y restricciones comerciales.
El tema adquiere mayor relevancia en un momento en que la producción de Pemex no logra alcanzar los objetivos fijados y la empresa mantiene una de las mayores deudas del sector energético global, factores que complican aún más su panorama financiero.
El deterioro neto de activos de Pemex, sumado a una política de exportación de hidrocarburos a Cuba que ha despertado alertas internas y externas, sitúa a la petrolera estatal en una encrucijada. Frente a costos operativos crecientes, precios desfavorables del crudo y la necesidad de equilibrar obligaciones financieras, el manejo estratégico de sus activos y mercados internacionales será clave para su viabilidad a mediano plazo.