La producción de gas licuado de Petróleos Mexicanos alcanzó un promedio de 81.5 mil barriles diarios entre los meses de enero y septiembre de este año, su nivel más bajo para un periodo similar en los últimos 15 años, de acuerdo con el reporte operativo de la empresa.
La caída en la producción ha reforzado la dependencia del país de las importaciones, que se han vuelto esenciales para abastecer a los casi 40 millones de hogares que utilizan este combustible. Tan solo en los primeros nueve meses del año, México importó 84.6 mil barriles diarios, un aumento anual de 10%, equivalente a alrededor del 60% de las ventas totales de Pemex en el mismo lapso.