La Auditoría Superior de la Federación, detectó que la empresa Starlink, propiedad del empresario Elon Musk, estaba presentando deficiencias técnicas y administrativas en los equipos que fueron vendidos a CFE Telecom.
Al menos un 40% de los equipos inactivos fueron vendidos o que se encontraban pendientes de activación, sin que CFE aplicara sanciones o penalizaciones ante estas fallas presentadas o una reducción del pago por los equipos como compensación a la falla en las condiciones pactadas por ambas empresas.
La empresa que pagó un monto aproximado de 159 mil 200 millones de pesos por a Starlink, por la instalación de 7 mil 595 sitios. De los cuales al menos 1 700 equipos permanecieron almacenados sin ni siquiera una fecha para su instalación.