La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos prohibió la importación de robots humanoides y cuadrúpedos chinos, así como inversores de potencia conectados, para proteger la cadena de suministro de inteligencia artificial (IA) del país.
Medidas para proteger la seguridad económica y nacional
El martes por la tarde, la FCC anunció restricciones que impiden la entrada de estos dispositivos fabricados en China. La medida busca evitar riesgos asociados a interrupciones, robo de datos y ciberataques que podrían afectar la infraestructura crítica estadounidense.
Brendan Carr, presidente de la FCC, explicó que estos dispositivos representan vulnerabilidades que podrían perturbar la seguridad económica y nacional de Estados Unidos. Además, destacó que la agencia continuará asegurando la protección de las cadenas de suministro críticas del país.
Respuesta de China ante las restricciones
La embajada china en Washington respondió instando a Estados Unidos a considerar las opiniones objetivas y racionales de las comunidades empresariales de ambos países. Asimismo, pidió que se detengan las difamaciones y amenazas de sanciones contra empresas chinas.
El gobierno chino advirtió que tomará todas las medidas necesarias para proteger sus intereses frente a cualquier acción que los perjudique materialmente.
Impacto en la industria y la tecnología
Expertos anticipan que los robots humanoides con inteligencia artificial tendrán una adopción creciente en sectores industriales y de consumo. Por otro lado, la construcción acelerada de centros de datos en Estados Unidos dependerá de inversores de potencia confiables, cuya importación ahora está restringida.
Scott Bessent, secretario del Tesoro, advirtió que las empresas chinas de IA podrían enfrentar sanciones por robo de propiedad intelectual estadounidense, reforzando la postura de protección tecnológica del gobierno.
Lecciones del dominio chino en minerales estratégicos
Funcionarios estadounidenses buscan evitar un escenario similar al de los minerales de tierras raras, donde China domina la producción y ha utilizado ese control para obtener ventajas internacionales. La prohibición de estos dispositivos es parte de una estrategia para fortalecer la autonomía tecnológica y la seguridad nacional de Estados Unidos.