La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no solo es un proceso técnico, sino una oportunidad para consolidar la integración económica regional y eliminar incertidumbres que afectan la inversión, afirmó Luis Rosendo Gutiérrez, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía.
Contexto global y objetivos de México en la revisión del T-MEC
El funcionario explicó que la revisión ocurre en un momento de reconfiguración del comercio mundial, donde Estados Unidos busca proteger sus intereses y fortalecer su mercado interno. México, por su parte, busca aprovechar esta transformación para fortalecer el acuerdo y brindar certidumbre a las inversiones en la región.
“No estamos simplemente revisando nuestro tratado, sino que estamos siendo testigos de una reestructura a nivel mundial del comercio, porque Estados Unidos quiere cuidar sus intereses y obviamente el equipo negociador de México está viendo por México y por la región también, pero queremos eliminar ese escenario de incertidumbre”, señaló Gutiérrez.
Avances y enfoque en la integración regional
Las negociaciones entre México y Estados Unidos avanzan en paralelo a cambios en las cadenas globales de suministro y a una política comercial estadounidense más proteccionista. En este contexto, México se encuentra en una posición favorable gracias a su integración con el mercado norteamericano y su capacidad manufacturera.
El subsecretario destacó que el gobierno mexicano trabaja en una narrativa común para construir un plan regional que fortalezca la competitividad de los tres países frente a otros bloques económicos y reduzca la dependencia de proveedores externos en sectores estratégicos.
Sectores clave para la integración
Entre los sectores con mayor potencial para profundizar la integración regional mencionó a los semiconductores y la industria farmacéutica, considerados esenciales para el desarrollo económico y la seguridad de las cadenas de suministro.
La cercanía geográfica de México con Estados Unidos y las ventajas comerciales del T-MEC posicionan al país como un actor relevante en estos sectores.
Fortalecimiento y continuidad del T-MEC
Actualmente, alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos ingresan sin pagar aranceles, una ventaja significativa en un contexto global de aumento de barreras comerciales.
Aunque persiste incertidumbre sobre el resultado final de la revisión, las señales apuntan a un fortalecimiento y continuidad del tratado. México busca evitar revisiones prolongadas que puedan afectar la confianza de inversionistas y retrasar decisiones de inversión.
Industrias como la automotriz y la acerera concentran gran parte de las discusiones debido a su importancia en la política industrial estadounidense y la integración productiva regional. Sin embargo, el ambiente de diálogo se mantiene favorable.
“Somos optimistas, creemos que hay un ambiente constructivo dentro de lo complejo”, afirmó Gutiérrez.
Perspectivas para la integración económica de Norteamérica
La combinación de cercanía geográfica, integración productiva y acceso preferencial al mercado estadounidense mantiene a México competitivo frente a otros países. Esto permite prever que la revisión del T-MEC será una oportunidad para reforzar la integración económica de Norteamérica y ofrecer mayor certidumbre a largo plazo.