Eni ha elevado sus metas de producción para 2026 tras reportar resultados financieros y operativos superiores a lo esperado en el segundo trimestre del año.
La petrolera italiana registró un crecimiento subyacente del 11% en su producción interanual, alcanzando 1.79 millones de barriles equivalentes de petróleo por día. Este desempeño llevó a la empresa a aumentar su objetivo anual de crecimiento de producción a cerca del 5%, superando el rango anterior que se ubicaba entre 3% y 4%.
Resultados financieros destacados en el segundo trimestre
En términos financieros, el EBIT ajustado se duplicó hasta alcanzar 5,380 millones de euros, mientras que el beneficio neto ajustado fue de 2,300 millones de euros. Además, el flujo de caja antes de capital de trabajo sumó 4,470 millones de euros, lo que permitió cubrir con holgura los gastos de capital y las devoluciones a accionistas.
Como consecuencia, Eni decidió ampliar su programa de recompra de acciones para 2026 de 2,800 a 3,400 millones de euros. La compañía también ratificó un dividendo de 1.10 euros por acción y contempla un pago extraordinario si los márgenes de refinación se mantienen elevados.
Estrategia de expansión y diversificación
Eni avanzó en su expansión internacional al consolidar la empresa conjunta Searah con Petronas, enfocada en el desarrollo de yacimientos de gas en Malasia e Indonesia. Asimismo, aprobó decisiones finales de inversión en proyectos en Costa de Marfil, Angola y Chipre.
En paralelo, la empresa diversificó su portafolio con inversiones en minerales críticos, incluyendo proyectos de grafito y litio en Canadá y Chile. También firmó un acuerdo con Mercuria para crear una entidad global dedicada al comercio de materias primas.
Perspectivas financieras y reducción de gastos
Con un apalancamiento pro forma en un mínimo histórico cercano al 10%, Eni redujo su previsión de gasto neto de capital para 2023 a menos de 5,000 millones de euros. Esta estrategia financiera refuerza la solidez y flexibilidad de la empresa para enfrentar futuros desafíos.