La reforma al artículo 127 constitucional, que limita salarios y jubilaciones, está desincentivando que operadores certificados en la Central Nucleoeléctrica Laguna Verde acepten ascensos, lo que pone en riesgo la operación segura de la planta. De acuerdo con información de El Proceso.
Rechazo a ascensos por incertidumbre salarial
Exdirectivos de Laguna Verde, ubicada en Veracruz, alertaron que la reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum afecta la operación al limitar las percepciones de personal especializado. Cinco operadores de reactor capacitados y certificados para ascender a puestos senior rechazaron estas plazas de confianza para no perder derechos sindicales ni enfrentar incertidumbre en su salario y jubilación.
Hasta ahora, la reforma no aplica al personal sindicalizado ni afecta los contratos colectivos de trabajo.
Formación y experiencia, clave para la seguridad
Jorge del Río, con 30 años en la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y exjefe del Centro de Entrenamiento en Laguna Verde, explica que obtener una licencia como operador toma entre cuatro y cinco años. Ascender a operador senior requiere experiencia, entrenamiento adicional y evaluaciones de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias.
Los operadores que rechazaron el ascenso mantienen sus funciones senior de forma temporal mediante permisos sindicales. Este fenómeno genera preocupación porque dificulta la cobertura de vacaciones, incapacidades o comisiones, aumentando la fatiga y el riesgo de observaciones regulatorias o paros en la planta.
Riesgos operativos y alertas internacionales
Exdirectivos como Jorge Aguilar Zamudio y Fernando Barrera, exsubgerentes administrativos y de Seguridad Nuclear, señalan que la falta de personal certificado pone en riesgo la operación. La asociación de jubilados de Laguna Verde, con más de 700 integrantes, envió en mayo una carta a la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO) y la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS).
En el documento advierten sobre fatiga extrema por turnos adicionales y aplazamiento de mantenimientos complejos por falta de especialistas senior. También prevén un aumento en paros automáticos no programados del reactor, conocidos como SCRAM, por la inexperiencia del personal de reemplazo.
La carta solicita que el personal activo y jubilado de empresas estatales como Laguna Verde, CFE y Pemex sea considerado esencial para el suministro energético y quede exento de la reforma al artículo 127.
Respuesta oficial y preocupaciones no resueltas
La CFE respondió con un comunicado breve que asegura que Laguna Verde opera bajo los estándares más estrictos y sin problemas, pero no aborda las preocupaciones sobre retención de personal, ascensos rechazados ni transferencia de conocimientos, según extrabajadores.
Fernando Barrera enfatiza que la alerta no implica que la planta sea insegura actualmente. Destaca que el diseño de Laguna Verde incluye una defensa en profundidad que facilita detener el reactor en caso necesario. Sin embargo, advierte que el factor humano es crucial y la inestabilidad laboral puede afectar la seguridad.
Fuga de talento especializado
Barrera señala la salida de expertos hacia mejores condiciones laborales, especialmente en Estados Unidos. Menciona el caso de un especialista en manejo de combustible nuclear con 20 años de experiencia que renunció y fue contratado por General Electric en una semana.
También se han ido ingenieros en protección radiológica y otros técnicos críticos, lo que representa una pérdida significativa de conocimiento y experiencia para la planta.
Impacto en la formación y relevo generacional
Jorge del Río explica que la pérdida de personal no solo se mide en números, sino en años de experiencia que se van con ellos. Además, la reforma impide contratar instructores jubilados, limitando la transferencia de conocimientos a nuevas generaciones.
La reducción del índice de reemplazo, que garantiza personal preparado para cubrir vacantes, obliga a cubrir más tiempo y aumenta la fatiga. Fernando Barrera destaca que la motivación para que el personal sindicalizado aspire a puestos de confianza se ha perdido, lo que genera incertidumbre sobre el relevo futuro.
Perspectiva administrativa y profesionalización
Jorge Aguilar Zamudio, con experiencia en cargos administrativos en Laguna Verde, señala que todos los puestos, incluso administrativos, requieren certificación y preparación constante. La formación profesional es un proceso riguroso y gradual.
Para Aguilar Zamudio, el debate sobre salarios y pensiones debe trascender lo presupuestal y considerar la capacidad del Estado para conservar el conocimiento técnico, formar relevos y mantener la seguridad y continuidad de instalaciones estratégicas como Laguna Verde.