A partir del ejercicio fiscal 2026, los dueños de vehículos eléctricos e híbridos deberán ajustarse a nuevas reglas en materia de control vehicular. El Congreso local aprobó una reforma que elimina la exención permanente del pago del refrendo para este tipo de unidades, un beneficio fiscal que se mantuvo vigente hasta 2025 como parte de los incentivos a la movilidad sustentable.
De acuerdo con la modificación legal, únicamente los autos eléctricos nuevos podrán evitar el pago del refrendo en una sola ocasión, específicamente al momento de su alta en el padrón vehicular estatal. En contraste, los vehículos híbridos perderán por completo este beneficio y deberán cubrir el refrendo anual en las mismas condiciones que cualquier automóvil de combustión interna.
La reforma se incorporó al artículo 32 Bis de la Ley de Control Vehicular y fue avalada por la mayoría de las bancadas del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano. En contra votaron Morena, el Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo, quienes advirtieron que la medida podría entrar en conflicto con la política ambiental del estado.
¿Qué implica el cambio?
El refrendo vehicular es un pago anual obligatorio que acredita la vigencia de las placas y permite mantener en regla documentos como la tarjeta de circulación. Hasta ahora, los autos eléctricos e híbridos estaban exentos como parte de una estrategia para fomentar la reducción de emisiones y la adopción de tecnologías más limpias.
Con la reforma, ese estímulo deja de ser general y permanente. Solo se conservará de manera limitada para autos eléctricos nuevos, mientras que el resto de los propietarios deberá contemplar este pago a partir de 2026.
Quienes respaldaron la modificación, entre ellos el tesorero estatal Carlos Garza Ibarra, sostienen que todos los vehículos que circulan hacen uso de la infraestructura vial y de servicios públicos, por lo que deben contribuir al gasto público sin importar el tipo de motor. Aseguran que el impacto en el espacio urbano es similar entre autos eléctricos y convencionales.
En sentido opuesto, legisladores de la oposición señalaron que retirar incentivos fiscales a vehículos de bajas emisiones puede frenar la transición hacia una movilidad más limpia. Consideran que la decisión va a contracorriente de las políticas ambientales que promueven la electromovilidad tanto a nivel nacional como internacional.
Impacto y recomendaciones
Además del debate ambiental, la reforma también podría representar un incremento en la recaudación estatal, aunque el monto dependerá del número de vehículos eléctricos e híbridos registrados y del cumplimiento del pago a partir de 2026.
Para los propietarios, el panorama queda así:
- Vehículos eléctricos nuevos: solo tendrán exención del refrendo una vez, al momento de su registro.
- Vehículos eléctricos ya registrados y todos los híbridos: deberán pagar el refrendo anual desde 2026.
- Fechas y costos: se definirán como cada año por la autoridad vehicular, generalmente durante los primeros meses del ejercicio fiscal.
El ajuste legal refleja una tendencia hacia una mayor aportación fiscal en materia de movilidad, aunque especialistas subrayan que mantener incentivos bien diseñados sigue siendo clave para avanzar hacia un parque vehicular más sostenible en México.