El Gobierno federal desarticuló una red de robo y comercialización ilegal de hidrocarburos que operaba como una empresa formal, con una capacidad de extracción de hasta 1.5 millones de litros semanales. Tras siete meses de investigación, se detuvo a 14 personas, incluido su líder vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación.
Operación integral de la red de huachicol
La organización criminal controlaba toda la cadena del negocio ilícito: desde la extracción ilegal en ductos de Petróleos Mexicanos (PEMEX), hasta el transporte, almacenamiento y venta en el mercado formal. Utilizaban pipas, tractocamiones e incluso transporte marítimo para distribuir el combustible robado.
Durante cateos en 20 inmuebles, las autoridades aseguraron más de 100 mil litros de gas LP, decenas de autotanques, pipas, tractocamiones, armas, droga, dinero en efectivo y equipo tecnológico. Además, clausuraron una toma clandestina utilizada para la extracción ilegal.
Esquema financiero y lavado de dinero
La red contaba con un componente financiero sofisticado. Usaban al menos 10 empresas fachada y prestanombres para lavar recursos y simular operaciones comerciales, lo que facilitaba la introducción del combustible ilegal al mercado sin levantar sospechas.
Este caso se suma a investigaciones previas sobre el huachicol fiscal, que involucran simulaciones comerciales por hasta 23 mil millones de pesos mediante documentación falsa y la importación irregular de hidrocarburos etiquetados como otros productos, según informó Ulises Lara López, vocero de la Fiscalía General de la República.
Redes de petrofactureros y facturación apócrifa
Las indagatorias también identificaron redes de “petrofactureros” compuestas por más de 40 empresas sin infraestructura real. Estas empresas emitían facturación falsa para ocultar el origen ilícito de los recursos y facilitar el lavado de dinero.