Goldman Sachs informó que la demanda mundial de petróleo ha caído más de lo anticipado, lo que genera incertidumbre sobre las proyecciones de precios para finales de 2026.
Reducción significativa en la demanda global
El banco estadounidense estimó que en abril la demanda global de petróleo disminuyó entre 4 y 5 millones de barriles diarios. Esta baja se atribuye principalmente al cierre del estrecho de Ormuz, que habría reducido el consumo mundial entre un 4 % y 5 %.
Factores detrás de la caída en el consumo
La disminución se concentró en regiones clave como China y Europa Occidental, donde las ventas minoristas de combustibles en abril mostraron resultados débiles. Goldman Sachs basó estas conclusiones en tres métodos: análisis de la actividad de refinerías globales, datos de alta frecuencia sobre demanda y estimaciones de otros analistas y empresas comerciales.
Impacto en las previsiones de precios
Esta caída en la demanda genera riesgos a la baja para los precios del petróleo. Goldman Sachs mantiene una previsión para el crudo Brent de 90 dólares por barril y para el West Texas Intermediate (WTI) de 83 dólares por barril para el cuarto trimestre de 2026.
Riesgos al alza por cierre prolongado del estrecho de Ormuz
Sin embargo, el banco también advierte sobre riesgos al alza. Si el estrecho de Ormuz permanece cerrado, la oferta mundial podría reducirse aún más, presionando los precios al alza. Actualmente, los futuros del Brent cerraron en 93.09 dólares por barril, con una caída de 1.94 dólares (2.04 %), mientras que el WTI cerró en 90.54 dólares, con un descenso de 2.50 dólares (2.69 %).
En resumen, la dinámica actual del mercado petrolero refleja una tensión entre una demanda más débil de lo esperado y riesgos geopolíticos que podrían alterar la oferta, afectando la estabilidad de los precios en el corto y mediano plazo.