Eliminar archivos innecesarios, borrar el historial de navegación o desinstalar aplicaciones que ya no se utilizan son acciones cada vez más comunes entre los usuarios mexicanos. Sin embargo, cuando se trata de proteger la información personal, todavía existen importantes áreas de oportunidad.
De acuerdo con una encuesta realizada recientemente por la firma experta en seguridad informática, Kaspersky, el 84% de los mexicanos acostumbra limpiar su historial de navegación, caché o archivos duplicados, pero únicamente el 27% cambia sus contraseñas de manera regular, una práctica considerada esencial para reducir el riesgo de ciberataques y robo de identidad.
El estudio revela que la mayoría de las personas continúa relacionando la limpieza digital con mejorar el desempeño de sus dispositivos, cuando en realidad también representa una de las primeras líneas de defensa frente a las amenazas informáticas.

Con un promedio de entre cuatro y seis horas diarias frente a una pantalla, los usuarios generan una enorme cantidad de información digital. Fotografías, documentos, aplicaciones, cuentas en línea y datos personales permanecen almacenados durante meses o incluso años, aumentando la superficie de exposición si no se administran correctamente.
Aunque el 85 % de los mexicanos mantiene actualizado el sistema operativo y sus aplicaciones, y el 84 % elimina programas que ya no utiliza, existen hábitos de seguridad que todavía no forman parte de la rutina cotidiana.
Por ejemplo, el 72 % elimina cuentas antiguas, mientras que el 73 % borra los métodos de pago guardados, acciones que ayudan a disminuir el riesgo de que información sensible quede disponible si una cuenta es comprometida.
Sin embargo, únicamente tres de cada diez personas realizan copias de seguridad periódicas, mientras que apenas el 19 % revisa los permisos de privacidad y acceso que tienen las aplicaciones instaladas.

Para los especialistas, esta diferencia demuestra que la limpieza digital aún se percibe como una cuestión de organización y rendimiento, dejando en segundo plano aspectos relacionados con la protección de datos.
«Las amenazas digitales no siempre provienen de ataques sofisticados. Muchas veces se aprovechan de pequeños descuidos acumulados durante meses o incluso años, como contraseñas débiles, cuentas olvidadas o configuraciones que nunca se revisan», explica Leandro Cuozzo, analista de Seguridad del Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina de Kaspersky.
Entre las acciones que recomienda incorporar de forma periódica destacan actualizar los sistemas operativos y aplicaciones, cambiar las contraseñas regularmente, activar la autenticación de dos factores, revisar los permisos de privacidad otorgados a cada aplicación, eliminar cuentas en desuso y realizar respaldos frecuentes de la información importante en distintas ubicaciones.

También aconseja utilizar herramientas especializadas que automaticen la identificación y eliminación de archivos duplicados, documentos innecesarios y aplicaciones olvidadas, facilitando el mantenimiento del dispositivo sin comprometer la seguridad.
En un entorno donde gran parte de las actividades cotidianas —desde realizar pagos hasta trabajar, comunicarse o almacenar información confidencial— dependen de dispositivos conectados, adoptar una rutina de limpieza digital integral puede marcar la diferencia entre mantener protegidos los datos personales o quedar expuesto a fraudes, robo de identidad y accesos no autorizados.


