La Secretaría de Educación Pública (SEP) lanzará un debate nacional para analizar y proponer una regulación sobre el uso de redes sociales e inteligencia artificial (IA) entre niños y adolescentes, con el objetivo de proteger su bienestar emocional y salud mental.
Foros nacionales para una regulación integral
Por instrucción de la presidenta Sheinbaum, la SEP organizará tres foros en distintas entidades del país para evaluar el impacto de las nuevas tecnologías en la población infantil y juvenil. Estas reuniones permitirán recopilar opiniones y datos que servirán para diseñar una iniciativa legislativa que se presentará al Congreso de la Unión.
La mandataria destacó que no se busca una prohibición absoluta, sino fomentar un uso responsable y racional de las tecnologías, promoviendo el autocontrol y la responsabilidad individual. “No se trata de prohibir por prohibir y lo que opina la presidenta y ponerlo en una ley, sino de ver los efectos de las redes sociales y fomentar un uso responsable de los dispositivos”, señaló.
Impacto y preocupación social
El secretario de Educación, Mario Delgado, calificó este debate como “impostergable”, dada la influencia creciente de las redes sociales y la IA en la vida cotidiana, no solo en el ámbito escolar. Recordó que el uso de Internet ha transformado las formas de relación y educación, lo que genera preocupación sobre sus efectos.
Ricardo Villanueva Lomelí, subsecretario de Educación Superior, mencionó que en 114 países se han implementado regulaciones similares, como limitar el uso de teléfonos en escuelas, establecer edades mínimas para abrir cuentas en redes sociales y regular el diseño de plataformas para controlar algoritmos y el desplazamiento continuo (scroll).
Los foros nacionales se realizarán el 19 de agosto en Nuevo León, el 3 de septiembre en Chiapas y el 17 de septiembre en Guerrero.
Aceleración tecnológica y retos para la infancia
Andrés Morales, representante de la UNESCO en México, señaló que la rápida expansión de teléfonos inteligentes y la IA está transformando la educación y la comunicación. Sin embargo, también representa riesgos para el bienestar físico y socioemocional de niños y jóvenes.
Destacó que una de cada tres personas conectadas a Internet es un niño o adolescente, y que el 83% de los padres están preocupados por el tiempo que sus hijos pasan frente a las pantallas. Además, dos tercios de ellos admiten no saber cómo controlar este uso.
Morales concluyó que es indispensable establecer regulaciones que aseguren que la tecnología sirva a las personas y no al contrario.