China ha presentado una tecnología que permite desalar agua de mar a un costo inferior a un dólar por metro cúbico, más barato que producir agua embotellada. Esta innovación combina eficiencia energética y generación de hidrógeno verde, ofreciendo una solución sostenible frente a la crisis hídrica global.
Tecnología innovadora para desalinización eficiente
En Shandong, China, se inauguró una planta desalinizadora que utiliza agua de mar y calor residual de industrias cercanas, como siderúrgicas y petroquímicas, para reducir costos operativos. Este método aprovecha el calor sobrante para activar el proceso, disminuyendo el consumo eléctrico en comparación con técnicas tradicionales.
Tras tres semanas de operación continua, la planta demostró su capacidad para producir agua potable a un costo aproximado de 0.28 dólares por metro cúbico, cifra significativamente inferior a la producción habitual de agua embotellada.
Integración de hidrógeno verde y economía circular
Además de generar agua dulce, la instalación produce hidrógeno verde mediante electrólisis alimentada por la energía térmica residual. Este combustible limpio requiere solo 4.2 kilovatios por metro cúbico y tiene el potencial de alimentar 100 autobuses eléctricos durante un año.
La planta también aprovecha la salmuera mineral resultante para fabricar insumos químicos, siguiendo un modelo de economía circular denominado «uno entra, tres salen». Así, transforma residuos peligrosos en productos industriales valiosos, optimizando la utilización de recursos.
Expertos internacionales consideran que este modelo puede replicarse en regiones áridas con problemas de abastecimiento hídrico. Su eficiencia energética y capacidad para reducir residuos posicionan a la planta como un referente en innovación científica, ecología y suministro humano.
Proyectos relacionados y expansión internacional
China también planea financiar un complejo desalinizador en la Región de Coquimbo, Chile, con una inversión de 310 millones de dólares. Esta planta utilizará ósmosis inversa para producir hasta 1,200 litros por segundo de agua potable, beneficiando a más de 460,000 personas y respondiendo a la crisis hídrica local.
La licitación pública está liderada por la Dirección General de Concesiones chilena, con participación de empresas chinas como China Road and Bridge Corporation y China Harbour Engineering Company. Se espera que la planta comience operaciones en 2029, fortaleciendo la gestión de recursos naturales mediante tecnología avanzada.
Este avance tecnológico refleja el compromiso de China con soluciones sostenibles y el desarrollo de infraestructuras que integran recursos naturales y energías limpias para enfrentar desafíos ambientales y sociales.