México busca posicionarse como uno de los mercados con mayor potencial para desarrollar la economía del hidrógeno en América Latina. La Asociación Mexicana de Hidrógeno y Transformación Energética (H2México) presentó ante la Secretaría de Economía el dossier institucional Hidrógeno Limpio y Power-to-X, Hitos Clave de la Transformación y Seguridad Energética en México, un documento que reúne el estado actual del sector y un portafolio de 31 proyectos con una inversión estimada de 22,370.5 millones de dólares.
La presentación, realizada a través de la Subsecretaría de Industria y Comercio y la Dirección General de Contenido Nacional y Fomento en el Sector Energético, plantea que el hidrógeno dejó de ser únicamente una herramienta para reducir emisiones y comienza a consolidarse como un componente estratégico para fortalecer la seguridad energética, desarrollar nuevas capacidades industriales y ampliar la competitividad del país.
Dos plantas ya operan en México y el portafolio sigue creciendo
El mapa de proyectos incluido en el dossier muestra que México cuenta actualmente con 31 iniciativas vinculadas al hidrógeno limpio, de las cuales dos plantas de hidrógeno verde ya se encuentran en operación, ubicadas en Querétaro y San Luis Potosí.
El potencial de desarrollo contempla una producción anual proyectada de:
- 196,707 toneladas de hidrógeno verde.
- 970,000 toneladas de amoníaco verde.
- 2.1 millones de toneladas de metanol verde y azul.
- 8,760 toneladas de hidrógeno turquesa.
Además, las iniciativas identificadas prevén incorporar aproximadamente 4,246 MW de capacidad de generación renovable, infraestructura clave para alimentar procesos de electrólisis y otros sistemas asociados a la producción de hidrógeno limpio.
Power-to-X amplía el alcance de la transición energética
Uno de los ejes centrales del documento es el papel del Power-to-X (PtX), un conjunto de tecnologías que convierte electricidad proveniente de fuentes renovables en nuevos vectores energéticos como hidrógeno, amoníaco, metanol y combustibles sintéticos.
Esta capacidad permite almacenar, transportar y utilizar energía en sectores donde la electrificación directa resulta técnicamente más compleja, como la industria pesada, el transporte marítimo, la aviación y determinados procesos petroquímicos.
El reto: convertir el potencial en inversión
Durante la presentación participaron Israel Hurtado, presidente ejecutivo de H2México; Renata Herrera, Florencia Vitelleschi, José Anaya, coordinador del Comité Industrial, y el director general de Contenido Nacional y Fomento en el Sector Energético de la Secretaría de Economía, Alberto Uribe, quienes coincidieron en que el siguiente paso consiste en transformar el potencial identificado en proyectos plenamente viables.
Entre los principales desafíos mencionados se encuentran:
- reducir los costos de infraestructura y transporte;
- establecer regulación específica para el hidrógeno verde;
- generar incentivos para oferta y demanda;
- acelerar la penetración de energías renovables;
- fortalecer las metas nacionales de descarbonización.

México se inserta en una tendencia global
El encuentro también incorporó datos del Global Hydrogen Compass 2026, elaborado por el Hydrogen Council y McKinsey & Company, que muestran la aceleración del sector a nivel internacional.
Actualmente existen más de 1,900 proyectos de hidrógeno anunciados en el mundo, de los cuales 579 ya alcanzaron la Decisión Final de Inversión (FID) y 540 se encuentran en construcción u operación.
Tan solo en los últimos doce meses se incorporaron más de 60 nuevos proyectos comprometidos, una evolución que refleja un cambio relevante en el mercado: el hidrógeno comienza a ganar peso no solo como herramienta de descarbonización, sino como un activo estratégico vinculado con la seguridad energética, el crecimiento industrial y la resiliencia económica.
De acuerdo con la información presentada, más del 60% de la inversión mundial en proyectos que ya alcanzaron FID se concentra en mercados donde la seguridad energética y el crecimiento económico tienen un peso igual o mayor que los objetivos climáticos, un escenario en el que México busca posicionarse mediante una combinación de recursos renovables, capacidad manufacturera y desarrollo tecnológico.