Después de años de expectativa, el Lucas Museum of Narrative Art abrió al público, convirtiéndose en la institución más reciente —y una de las más ambiciosas— dedicada por completo al arte narrativo visual: desde pinturas rupestres prehistóricas hasta el cómic, la ilustración y el cine contemporáneo.
El museo, fundado por George Lucas y Mellody Hobson, se ubica en el histórico Exposition Park y ocupa un edificio de 300,000 pies cuadrados diseñado por el arquitecto chino Ma Yansong (del estudio MAD, junto con Stantec). Con más de 100,000 pies cuadrados repartidos en más de 30 galerías, la propuesta arquitectónica llama la atención por sí sola: una estructura curva, sin una sola línea recta, revestida con más de 1,200 paneles de fibra de vidrio reforzada con polímero, que parece flotar sobre una plaza pública gracias a un arco central de 185 pies de longitud.

La colección permanente inaugural reúne más de 1,300 piezas de artistas tan diversos como Norman Rockwell, Frida Kahlo, Vincent van Gogh, Frank Frazetta, Robert Crumb, Diego Rivera, JR y Banksy, además del archivo completo de Lucasfilm (1971–2012). La propuesta del museo es precisamente esa: colocar en pie de igualdad al cómic, la ilustración y el cine junto a la pintura y la escultura clásicas, como parte de una misma tradición narrativa.
George Lucas explicó que el museo busca honrar las historias de la humanidad y a los artistas que las ilustran, mientras que Hobson subrayó su intención de crear un espacio donde distintos públicos puedan verse reflejados en las obras exhibidas.

Entre las exhibiciones inaugurales destaca Star Wars in Motion, dedicada a los vehículos terrestres de la saga, con diseños conceptuales, props y vestuario de las seis primeras películas. También hay salas monográficas dedicadas a maestros de la ilustración estadounidense del siglo XX y una galería enfocada en el muralismo, con piezas de Judith F. Baca, Diego Rivera y JR.
El programa de cine inaugural se despliega en dos salas: el Teatro Robert Flaherty, centrado en el documental, y el Teatro Slavko Vorkapich, dedicado a la mecánica del montaje y los efectos visuales. Ambos espacios funcionan como experiencias de «entra y sal» dentro del recorrido museístico.

El museo también cuenta con una Biblioteca de Investigación gratuita y abierta al público, que alberga más de 30,000 cómics, además de colecciones donadas por Steve Martin y Ann Martin, y más de 2,900 volúmenes de la biblioteca personal del mitólogo Joseph Campbell, cuya obra sobre el «viaje del héroe» inspiró directamente a Lucas en la creación de Star Wars.
Para quienes buscan una experiencia gastronómica, el Skywalker Grill —restaurante insignia ubicado en la parte superior del edificio, diseñado por Rockwell Group— ofrece cocina estadounidense con ingredientes de California y vistas panorámicas de Los Ángeles, con servicio de comida, cena y brunch de fin de semana.

El campus incluye un parque y jardines diseñados por Mia Lehrer de Studio-MLA, construidos sobre lo que antes era un estacionamiento de asfalto. El espacio verde suma más de 300 árboles nuevos, un jardín colgante, un anfiteatro, una pradera y una cascada, además de diez esculturas monumentales al aire libre —entre ellas piezas inspiradas en Star Wars y un homenaje a Rosie the Riveter.
Antes de abrir sus puertas al público general, el museo celebró jornadas de preview para miembros (del 5 al 11 de septiembre) y un día dedicado a la comunidad del código postal 90037. La gran noche de gala, el 19 de septiembre, fue copresidida por figuras como Tom Cruise, Greta Gerwig, Steven Spielberg, Guillermo del Toro, Pharrell Williams y Jensen Huang.
Con una inversión arquitectónica sin precedentes y una colección que mezcla alta cultura y cultura pop, el Lucas Museum of Narrative Art se perfila como una nueva parada obligada tanto para amantes del arte como para fanáticos del cine —y, sin duda, como uno de los grandes atractivos culturales de Los Ángeles en los próximos años.


