Turquía avanza en la electrificación del transporte marítimo con una flota de remolcadores eléctricos que operan en Tuzla, uno de sus principales centros navales. Estas embarcaciones reducen emisiones y modernizan las maniobras portuarias.
Electrificación en operaciones portuarias de Tuzla
Desde el 15 de agosto de 2026, Tuzla Tugboat Services opera un contrato para remolque y asistencia a embarcaciones en la región de Tuzla. La flota incluye ocho remolcadores y tres embarcaciones de amarre, de los cuales cuatro son remolcadores eléctricos GİSAŞ POWER.
Estos remolcadores eléctricos sustituyen la propulsión diésel tradicional en maniobras como atraque, desatraque y asistencia, lo que permite reducir las emisiones locales y avanzar hacia una industria marítima más sostenible.
Características técnicas de los remolcadores GİSAŞ POWER
La flota GİSAŞ POWER está compuesta por tres remolcadores ZEETUG-30, con capacidad de tiro estático de 30 toneladas, y un remolcador ZEETUG-45, diseñado para tareas de mayor exigencia con una capacidad de tiro de 45 toneladas.
El GİSAŞ POWER IV mide 26.20 metros de eslora y cuenta con un sistema eléctrico de propulsión de 2,900 kW, distribuido en dos equipos de 1,000 kW y dos de 450 kW. Los GİSAŞ POWER II y III tienen 18.70 metros de eslora y dos motores eléctricos de 925 kW cada uno, sumando 1,850 kW.
Estos sistemas permiten realizar maniobras portuarias sin depender de motores de combustión, con potencia inmediata y control preciso de la propulsión.
Infraestructura y seguridad en la electrificación
Los remolcadores ZEETUG pueden recargarse en menos de una hora mediante instalaciones eléctricas en tierra, lo que facilita su uso en jornadas con periodos de espera entre maniobras.
La electrificación implica más que cambiar motores diésel por eléctricos. Incluye baterías de alta capacidad, sistemas electrónicos de control, convertidores de potencia y mecanismos de refrigeración, además de soluciones redundantes para garantizar la seguridad operativa.
El almacenamiento energético se distribuye en compartimentos separados para reducir riesgos y controlar la temperatura de las baterías. Türk Loydu, organismo de clasificación naval, ha certificado el cumplimiento de los requisitos técnicos y de seguridad de estas embarcaciones.
Impacto ambiental y modelo de integración industrial
El beneficio ambiental inmediato es la eliminación de emisiones directas durante las maniobras realizadas con energía eléctrica, además de la reducción de ruido y vibraciones. Sin embargo, la reducción total de emisiones depende del origen de la electricidad y la fabricación de los equipos.
La experiencia en Tuzla refleja la colaboración entre empresas navales. GİSAŞ, fundada en 1995, facilita el suministro de materiales y servicios a astilleros, y ahora integra tecnologías eléctricas para mejorar la competitividad ambiental de los servicios portuarios.
Este modelo ofrece una referencia para otros mercados marítimos, incluidos los puertos industriales y energéticos de México, en la electrificación de embarcaciones auxiliares y modernización de servicios navales.
La descarbonización del transporte marítimo no depende solo de grandes buques con nuevos combustibles, sino también de la electrificación de operaciones diarias dentro de los puertos.