La industria tequilera puede reducir hasta un 40% sus costos energéticos al aprovechar sus residuos para generar biocombustibles, según Biointra, empresa jalisciense especializada en soluciones de economía circular.
Producción y empleo en la industria tequilera
El Consejo Regulador del Tequila (CRT) reportó que en 2025 la producción anual alcanzó 417.13 millones de litros. Esta industria genera más de 100 mil empleos directos e indirectos en los cinco estados con Denominación de Origen Tequila: Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas, según la Cámara Nacional de la Industria Tequilera.
A pesar de su importancia económica, la industria también impacta la calidad de vida en zonas urbanas como Guadalajara, principal ciudad productora.
Economía circular en la industria tequilera
Empresas proponen transformar los residuos generados por la producción de tequila, como bagazo y vinaza, en recursos valiosos. Esta estrategia de economía circular no solo reduce el gasto en manejo de residuos, sino que también contribuye a regular emisiones y proteger mantos acuíferos.
La mayoría dedicadas a fabricar biocombustibles: biomasa, biogás y energía eléctrica, que sustituyen combustibles fósiles como combustóleo, diésel o gas en calderas y procesos industriales. Esto permite a las destilerías cumplir regulaciones ambientales, evitar multas y obtener certificaciones internacionales de sustentabilidad.
Ahorros y beneficios para las destilerías
Biointra ofrece convertir residuos en una ventaja competitiva con ahorros energéticos de hasta 40%. Además, las empresas pueden reducir costos en disposición y traslado de residuos de manejo especial. El modelo busca que la inversión inicial sea nula, generando beneficios tangibles en criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y mayor protección ante sanciones y auditorías.
Juan Manuel Jáuregui, especialista en eficiencia energética de Biointra, señala: «Los residuos del agave como vinaza y el bagazo han sido tratados como residuos industriales, sin embargo, deben ser considerados como residuos de manejo especial en el proceso tequilero ya que pueden convertirse en recursos estratégicos para generar energía, reducir exposición ambiental y avanzar en cumplimiento normativo». Añade que «el verdadero valor circular ocurre cuando un residuo deja de ser un costo aislado y se convierte en activo que regresa valor a la misma cadena de producción de tequila».
Se estima que para 2030, se pueda contar con cinco centros de revalorización que permitan tratar el 80% de los residuos de la industria tequilera.