La deuda financiera de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) creció 3.8% en 2026, alcanzando 501,315 millones de pesos al cierre del tercer trimestre. Este aumento se debe principalmente al incremento en la deuda de largo plazo, mientras que la deuda de corto plazo disminuyó.
Según el informe financiero enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), la deuda financiera total de la CFE pasó de 482,963 millones de pesos al cierre de 2025 a 501,315 millones al tercer trimestre de 2026. Este repunte representa un aumento del 3.8% en el año.
El crecimiento se concentró en la deuda de largo plazo, que subió 5.5%, al pasar de 400,154 millones a 422,028 millones de pesos. Por otro lado, la deuda de corto plazo disminuyó 4.5%, al reducirse de 82,809 millones a 79,287 millones, lo que alivió las presiones inmediatas de liquidez, según informó la empresa dirigida por Emilia Esther Calleja Alor.
Contexto histórico y comparación con años anteriores
El nivel actual de deuda financiera es el más alto desde marzo de 2025, cuando la cifra llegó a 526,564 millones de pesos. Además, al considerar únicamente los cierres de tercer trimestre, el monto registrado en 2026 es el segundo más alto en nueve años, solo superado por los 508,700 millones de pesos de 2024, según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).El endeudamiento con proveedores y contratistas también aumentó en 2026, pasando de 67,362 millones de pesos al cierre de 2025 a 80,535 millones al tercer trimestre de 2026, la cifra más alta desde 2018. Aunque la CFE no presenta atrasos históricos en pagos como Pemex, algunos proveedores reportan retrasos.
Oscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del IMCO, ha señalado que el nivel de endeudamiento de la CFE no afecta sus operaciones ni es insostenible.
Los costos totales de la CFE aumentaron 1.3%, impulsados por la actualización actuarial de obligaciones laborales y mayores remuneraciones. Sin embargo, las eficiencias en energéticos y combustibles compensaron este incremento. Además, la empresa reportó reducciones del 1.2% en mantenimiento, materiales y servicios generales, y una disminución del 15.9% en impuestos y derechos.