Petrobras ha confirmado un tercer descubrimiento de petróleo en el pozo Morpho, ubicado frente a las costas de Amapá, consolidando su posición en una zona clave para la energía en Brasil.
La petrolera estatal brasileña Petrobras confirmó un tercer descubrimiento de petróleo en el pozo de exploración Morpho, situado en el bloque FZA-M-59 de la cuenca de Foz do Amazonas. Este hallazgo se localiza en el margen ecuatorial de Brasil, a aproximadamente 175 kilómetros de la costa de Amapá y a una profundidad de 2,886 metros.
Este tercer yacimiento se suma a los dos anteriores detectados en el mismo pozo tras evaluaciones geológicas realizadas en agosto y principios de octubre de 2026. La serie de descubrimientos fortalece la confianza de la empresa en el potencial de esta región, que sigue siendo en gran parte inexplorada pero con alta prospectividad.
Magda Chambriard, consejera delegada de Petrobras, destacó que estos resultados respaldan el enfoque técnico y estratégico de la compañía en la frontera exploratoria del norte brasileño.
Tras finalizar la perforación y la recolección de datos geológicos en el pozo Morpho, Petrobras procederá con los protocolos de sellado y abandono temporal del sitio. La plataforma de perforación NS-42 será trasladada a la cuenca Potiguar, frente a las costas de Rio Grande do Norte, para iniciar la perforación del prospecto Mãe de Ouro.
A pesar de la importancia de estos hallazgos, Petrobras aclaró que aún no dispone de estimaciones sobre los volúmenes recuperables de hidrocarburos ni ha definido la viabilidad comercial de los yacimientos. Se requerirán análisis técnicos adicionales y caracterizaciones detalladas antes de planificar cualquier desarrollo.
En su Plan de Negocios 2026-2030, Petrobras contempla una inversión aproximada de 2,500 millones de dólares para la exploración del margen ecuatorial, con la perforación de 15 pozos exploratorios en cinco años.
La franja marítima donde se ubica el pozo Morpho presenta similitudes geológicas con importantes yacimientos en Guyana y Surinam. Sin embargo, esta zona está bajo estricta vigilancia ambiental y regulatoria debido a su proximidad al ecosistema de la desembocadura del río Amazonas.
Los resultados iniciales en Morpho representan un avance significativo en la estrategia de Petrobras para la reposición de sus reservas de petróleo y gas a largo plazo.