Los ciberataques a los sistemas de refrigeración en supermercados ya afectan a once países europeos, poniendo en riesgo la cadena de suministro alimentaria de la Unión Europea.
Desde mediados de octubre, varios países de la Unión Europea han reportado ataques cibernéticos dirigidos a los refrigeradores y congeladores de supermercados. Alemania y Rumania se sumaron recientemente a la lista, que incluye a Francia, Bélgica, Estonia, Finlandia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y Suecia.
Estos incidentes provocaron un aumento drástico de las temperaturas en los sistemas de refrigeración, lo que obligó a desechar grandes cantidades de productos alimenticios. La Unión Europea considera estos ataques como intentos deliberados de perturbar la provisión alimentaria y afectar la vida cotidiana de los ciudadanos.
Thomas Regnier, portavoz de la UE, señaló que estos ataques demuestran cómo la ciberdelincuencia puede afectar servicios esenciales. En Italia, el gobierno convocó a los jefes de inteligencia y a la Agencia Nacional de Ciberseguridad para evaluar la situación. La fiscalía federal de Bélgica también abrió una investigación tras reportes de fallos en decenas de tiendas.
El grupo Coop, afectado en Italia y Suecia, indicó que los sistemas vulnerados estaban conectados a redes 4G antiguas. Por ello, han iniciado un programa para actualizar sus sistemas de refrigeración a redes 5G, con el fin de mejorar la seguridad y evitar futuros ataques.
Christophe Hansen, comisario europeo de Alimentación y Agricultura, calificó los ataques como un intento de socavar la confianza de los consumidores. Por su parte, Roni Kokkola, especialista finlandés en seguridad de la información, afirmó que la explotación rápida de vulnerabilidades es cada vez más común en el entorno digital actual.