9 relojes se suman al programa The Collectibles de Jaeger-LeCoultre

La manufactura suiza presenta en Nueva York la octava colección cápsula de su programa de piezas vintage restauradas: nueve relojes creados entre 1933 y 1981 exclusivamente para el mercado estadounidense, ya disponibles para coleccionistas de todo el mundo.

por:   Izaskun Esquinca
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Jaeger-LeCoultre vuelve a abrir sus archivos. Desde hoy y hasta el 20 de noviembre, su tienda insignia de Madison Avenue en Nueva York exhibe The Collectibles VIII ‘LeCoultre’, una selección de nueve relojes de colección que, además de mostrarse, están a la venta. El lanzamiento coincide con el 250.º aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos y es la segunda vez que el programa aterriza en la Gran Manzana.

La apuesta es clara: convertir la historia de la marca en un producto de lujo con valor patrimonial. En un momento en que el mercado de relojería vintage y certificada gana peso frente al de piezas nuevas, la Maison del Vallée de Joux ofrece algo que pocas firmas pueden garantizar: relojes antiguos restaurados en su propia manufactura y con documentación de origen.

The Collectibles es el programa interno con el que Jaeger-LeCoultre busca, restaura y vuelve a poner en circulación relojes de mediados del siglo XX. Se centra en 17 modelos emblemáticos de su llamada época dorada, de mediados de los años veinte a los setenta, entre ellos el Reverso, el Duoplan, el Geophysic, el Futurematic y el Memovox Polaris.

Close-up of a black-dial chronograph wristwatch with three subdials and a textured black strap

Detrás de cada pieza trabaja un taller especializado donde diez maestros relojeros revisan los movimientos, reconstruyen componentes a mano y recurren a sus fondos históricos de refacciones, siempre con el objetivo de conservar el carácter y la pátina originales. Cada reloj se entrega con un extracto de los archivos de la marca, una correa nueva hecha a mano (salvo los modelos con brazalete metálico), el libro de referencia The Collectibles y, cuando se conservan, la caja, la documentación y la correa o el brazalete originales.

Close-up of a rose-gold dial luxury wristwatch with a textured brown leather strap against a blurred dark background.

La colección cápsula rescata un capítulo poco conocido: durante décadas, en Estados Unidos la marca firmó sus relojes como LeCoultre. Aunque ya operaba ahí desde 1926 como Jaeger Inc., fue en 1936 cuando LeCoultre abrió su oficina en Nueva York y ese nombre se volvió su sello en el mercado estadounidense.

Close-up of a vintage gold wristwatch with a black dial and brown leather strap against a dark blurred background.

El origen fue, en buena medida, fiscal. Para esquivar los altos aranceles de importación, la manufactura enviaba desde Suiza movimientos, carátulas y agujas, mientras que las cajas se fabricaban localmente y los relojes se montaban en suelo estadounidense. Esa solución dejó huellas que hoy buscan los coleccionistas, como los movimientos de 17 rubíes con el código aduanero VXN, y dio pie a un lenguaje de diseño propio, con cajas de oro de 14 quilates o chapadas en oro y proporciones distintas a las europeas. La firma LeCoultre desapareció a finales de los setenta, cuando la casa unificó su identidad global como Jaeger-LeCoultre.

Las nueve piezas

  • Reverso de 1933. Con una carátula marrón chocolate que solo se fabricaba bajo pedido especial y el Calibre 410, el primer movimiento de manufactura diseñado para el Reverso.
  • Triple Calendar de 1947. Caja de acero con bisel de oro rosa de 18 quilates, carátula color cobre y el Calibre 494, con fases lunares integradas en el segundero.
  • Triple Calendar Referencia 2726, hacia 1952. La pieza estrella: el primer triple calendario de la marca con caja rectangular, en oro amarillo de 18 quilates. Rinde homenaje a Jacques-David LeCoultre, artífice de la expansión en Estados Unidos.
  • Powermatic Nautilus, hacia 1950. Sus asas prominentes le dieron el nombre de “Nautilus” décadas antes de que otra gran marca lo adoptara. Monta el Calibre 481, el primero en mostrar la reserva de marcha en la carátula.
  • Powermatic de 1952. Caja de oro de 14 quilates con asas en forma de escarabajo, carátula negra e indicador rojo de reserva de marcha.
  • Master Mariner Deep Sea Barracuda de 1968. Caja de acero Super Compressor en forma de tonel y bisel giratorio interno; en los catálogos estadounidenses figuraba como Barracuda.
  • Shark Deep Sea, hacia 1970. Un reloj de buceo con cronógrafo Valjoux 72 y escala taquimétrica, caja de 40 mm y hermeticidad hasta 120 metros.
  • Memovox Polaris II de 1972. Ícono setentero con carátula azul degradada, alarma para buzos y el Calibre 916, el primer automático de alta frecuencia de la casa.
  • Coin Watch, hacia 1981. Un “reloj secreto” escondido dentro de una moneda de 10 dólares en oro de 18 quilates, con apenas 4,3 mm de grosor.

La colección se exhibe del 6 al 20 de noviembre de 2026 en la tienda insignia de Jaeger-LeCoultre, en el número 701 de Madison Avenue, de lunes a sábado de 10:00 a 18:00 horas. Quienes no viajen a Nueva York pueden adquirir las piezas desde hoy a través de jaeger-lecoultre.com. El libro The Collectibles también está a la venta en línea y en todas las boutiques de la marca.

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Izaskun Esquinca

Izaskun Esquinca

Izaskun Esquinca es editor de estilo de vida y es especialista en alta relojería desde hace poco más de 20 años. Ha publicado en las principales cabeceras de estilo de vida. También es fundador de watchus.com.mx

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