En el universo de la alta relojería, pocas marcas desafían las convenciones como MB&F. La firma suiza vuelve a demostrarlo con HM12 The Guardian, una creación que trasciende el concepto tradicional de reloj al integrarlo en un robot mecánico de colección. Disponible en tres ediciones limitadas —verde, azul y morada—, cada una producida en apenas 12 ejemplares, este lanzamiento suma únicamente 36 piezas para todo el mundo, convirtiéndose en uno de los objetos más exclusivos del año para coleccionistas y amantes del diseño mecánico.
El protagonista es el reloj de pulsera HM12, cuya arquitectura convierte la esfera en el rostro del robot. Fabricado en titanio, su caja mide 49.3 x 43.6 x 13.8 mm y alberga un movimiento automático de manufactura compuesto por 646 componentes, con tourbillon volante, salto instantáneo de horas, minutos deslizantes, un innovador sistema de máscaras mecánicas y una reserva de marcha de 84 horas. Tres cristales de zafiro permiten admirar el movimiento desde distintos ángulos, mientras que un sistema de liberación rápida permite desmontarlo de la correa para colocarlo sobre el robot.

HM12 The Guardian también marca un nuevo capítulo en la historia creativa de MB&F. Después de dos décadas trabajando junto al reconocido diseñador Eric Giroud en el desarrollo de sus icónicas Horological Machines, esta es la primera creación concebida de principio a fin por Maximilian Büsser y Max Maertens. La idea original surgió de Büsser con una pregunta tan simple como ambiciosa: ¿y si la cabeza de un robot fuera un reloj? A partir de ese concepto, Maertens asumió el liderazgo del diseño y dedicó cuatro años a perfeccionar la arquitectura, las proporciones y la integración entre el reloj y el robot, dando forma a una de las propuestas más innovadoras que ha presentado la manufactura suiza.

Desarrollado junto con L’Epée 1839, The Guardian es mucho más que un soporte. El robot está integrado por 755 componentes, mide 38.2 centímetros de altura, tiene una base de 22 centímetros de diámetro y un peso cercano a 15 kilogramos. En su pecho incorpora un termómetro mecánico, mientras que sus brazos esconden una lupa para observar los acabados del reloj y una linterna con luz ultravioleta para activar el Super-LumiNova del conjunto. Incluso dispone de un compartimento oculto para guardar la correa cuando el reloj se exhibe como la cabeza del robot.

Con cerca de 1,500 componentes entre ambas piezas, HM12 The Guardian representa la visión más lúdica y sofisticada de MB&F: un objeto que combina ingeniería, diseño contemporáneo y alta relojería en una sola obra mecánica. Más que un reloj o una escultura, es una edición concebida para quienes buscan adquirir una pieza de colección capaz de difuminar la frontera entre el arte cinético y la relojería de vanguardia.


