Del 22 al 25 de octubre de 2026, el Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1 regresa al Circuit of The Americas (COTA), ubicado a las afueras de Austin. Con 20 curvas y una espectacular subida hacia la primera de ellas, el circuito ofrece un escenario donde cada vuelta se vive al límite. Sin embargo, lo que distingue a esta cita del calendario es la posibilidad de combinar el automovilismo con una ciudad que presume una personalidad relajada, creativa y profundamente texana.
Fórmula 1 y música en vivo: el espectáculo continúa
El COTA no es solamente un circuito de carreras, sino también un complejo de entretenimiento que reúne experiencias para aficionados, propuestas gastronómicas y conciertos de artistas internacionales. Durante el fin de semana del Gran Premio, la música comparte protagonismo con los monoplazas: Maroon 5 se presentará el viernes, Post Malone el sábado y Alesso cerrará la celebración el domingo, después de la carrera.
Esta combinación permite disfrutar de dos grandes espectáculos en un mismo recinto: la emoción de la máxima categoría del automovilismo y un festival musical que prolonga la energía del fin de semana mucho después de la bandera a cuadros.
Para los aficionados mexicanos, además, la presencia de Sergio “Checo” Pérez, quien regresó a la Fórmula 1 con Cadillac en 2026, añade un motivo especial para seguir de cerca la competencia.

Barbecue texano y una escena gastronómica creativa
Visitar Austin también significa descubrir los sabores que definen a Texas. Entre las sesiones en pista, el COTA ofrece opciones que van desde hamburguesas y tacos hasta especialidades locales. Pero vale la pena reservar tiempo para explorar la ciudad y conocer su diversidad culinaria.
El brisket, preparado mediante un proceso de ahumado lento, es uno de los grandes protagonistas de la gastronomía texana. A este se suman restaurantes innovadores, propuestas de cocina contemporánea y food trucks que reflejan el carácter experimental de Austin.
La recomendación es convertir cada comida en parte del itinerario: desde probar un auténtico barbecue hasta descubrir pequeños establecimientos independientes que forman parte de la identidad gastronómica de la ciudad.

Sixth Street y Red River: la noche de Austin
Austin presume el título de Capital Mundial de la Música en Vivo, y sus calles son la mejor prueba de ello. Cuando termina la jornada de carreras, Sixth Street y Red River Cultural District se convierten en puntos clave para continuar la experiencia.
En sus bares y escenarios conviven el country, el rock, el blues y la música alternativa. La variedad de propuestas permite descubrir diferentes facetas de la escena musical local en una misma noche, en una atmósfera que privilegia la espontaneidad y el espíritu independiente.
Para quienes desean conocer una ciudad más allá de sus grandes eventos, estos distritos ofrecen una oportunidad para acercarse a la cultura que ha convertido a Austin en uno de los destinos musicales más reconocidos de Estados Unidos.

South Congress: compras, boutiques y creatividad
Otra parada imprescindible es South Congress, una de las zonas más atractivas para descubrir el lado creativo de Austin. Sus boutiques independientes, tiendas vintage, restaurantes y espacios comerciales ofrecen una alternativa a los grandes centros comerciales.
Caminar por esta zona permite encontrar propuestas de moda, objetos singulares y establecimientos que reflejan el estilo desenfadado de la ciudad. Es también una buena opción para dedicar unas horas a explorar Austin a un ritmo más pausado, entre una jornada de carreras y otra.
Cómo llegar desde México
Austin es una alternativa accesible para quienes buscan una escapada internacional alrededor de la Fórmula 1. Desde Ciudad de México, el vuelo directo al Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom tiene una duración aproximada de dos horas y media. Desde Monterrey también existen opciones de vuelos sin escalas.
Otra posibilidad es organizar un viaje por carretera desde Monterrey y convertir el traslado en parte de la experiencia. Una ruta posible incluye una parada en San Antonio, donde el famoso River Walk invita a pasear junto al río, descubrir restaurantes y dedicar tiempo a las compras. Después, el recorrido puede continuar hacia San Marcos, conocido por sus outlets, antes de llegar a Austin.
Esta alternativa permite sumar gastronomía, compras y paisajes texanos a un viaje cuyo punto culminante será el fin de semana de Fórmula 1.
El Gran Premio de Estados Unidos en Austin demuestra que la Fórmula 1 también puede ser una puerta de entrada a la cultura de un destino. Aquí, la sofisticación tecnológica de los monoplazas convive con el barbecue, las botas vaqueras, los conciertos y una escena urbana que encuentra en la música parte de su identidad.
No hace falta conocer cada estrategia de pits para disfrutar la experiencia. Basta con dejar espacio en el itinerario para descubrir restaurantes, recorrer barrios creativos y escuchar música en vivo después de la carrera.
Porque hay muchos lugares en el mundo para ver Fórmula 1, pero pocos permiten combinar la adrenalina del circuito, un festival musical y una ruta por Texas en un mismo viaje. Austin es el destino para quienes quieren vivir el Gran Premio con todos los sentidos.


