Importancia geoestratégica:en febrero de 2026, el mundo fue testigo del inicio de un conflicto armado de gran escala en el Golfo Pérsico, situación que mantiene en riesgo la seguridad energética del planeta y afecta la economía global.
En esta región se obtiene el 25% del petróleo crudo y el 20% del gas licuado del mundo; además, se producen petroquímicos y combustibles para el transporte, tales como el diésel o la turbosina, así como el combustóleo para barcos (marine fuel oil), cuya importancia radica en que el transporte marítimo es el medio por el que se mueve el 90% del comercio global.
Escalada militar
La ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán desencadenó una confrontación que afectó a todos los países que tienen mar patrimonial dentro del Golfo Pérsico. Como consecuencia de las operaciones armadas, se elevó el riesgo de navegación, paralizando el tráfico marítimo en la zona.
Conforme avanzó el conflicto, Irán tomó el control del estrecho de Ormuz, desplegando minas marinas, drones y lanchas rápidas, con las que pudo amenazar a cualquier embarcación que intentara cruzar sin su autorización.
1,150 buques de todo tipo que permanecen atrapados en el Golfo Pérsico llevan a bordo mercancías cuyo valor se estima en US$125,000 millones.
20,000 marineros que permanecen en las embarcaciones atrapadas en el Golfo Pérsico, según contabiliza la Organización Marítima Internacional (OMI).
46 buques del tipo petrolero (tanker), granelero (bulk carrier) y portacontenedores (containers) han sido dañados por ataques armados o minas marinas.
140 buques diarios transitaban por el estrecho Ormuz previo al conflicto. Durante el cierre del mes de marzo, la cifra pasó de 4 o 5 buques diarios e incluso, tras el fallido acuerdo de alto al fuego firmado entre Estados Unidos e Irán el 15 de junio, el tránsito apenas fue de 40 a 60 buques diarios.
Transgresión al Derecho marítimo
En consecuencia, este conflicto vulnera el Derecho Marítimo Internacional, al impedir el derecho de paso inocente de los buques por el estrecho de Ormuz. Cabe mencionar que el estrecho de Ormuz, punto crítico para la seguridad marítima internacional, cuenta desde 1968 con un Acuerdo de Separación de Tráfico para reducir colisiones. El acuerdo establece un canal de navegación entrante junto a las costas iraníes y otro saliente frente a Qatar. Derivado del conflicto, Irán solamente permite el cruce por el canal frente a sus costas.
Expansión del conflicto
De continuar la confrontación, los riesgos para el transporte marítimo podrían extenderse hacia el estrecho de Bab el Mandeb. Por tanto, este punto estratégico frente a las costas de Yemen, podría ser utilizado por el grupo armado Hutíes, actor considerado Proxi de Irán para atacar buques que transitan por la ruta marítima entre Asia y Europa, que representa aproximadamente el 30% del comercio mundial.
La importancia de ambos estrechos es crucial para las cadenas de suministro de materias primas y el comercio global, dado que Bab el Mandeb y Ormuz constituyen auténticos puntos de estrangulamiento (choke points) para el transporte marítimo internacional.
Ante el riesgo de ampliación del conflicto al Mar Rojo, las aseguradoras han incrementado sus primas de seguros de carga; las tarifas de fletes marítimos muestran gran volatilidad, sobre todo, en la ruta Shanghái a Rotterdam.
Consideraciones finales
El cierre del estrecho de Ormuz en 2026 demostró lo vulnerable que es el transporte marítimo; por lo que, el sector deberá adaptarse a esta nueva realidad geopolítica, donde los conflictos armados representan el mayor riesgo para la navegación.
En consecuencia, se requiere una nueva gobernanza de los canales y estrechos lacustres, que esté a cargo de la Organización Marítima Internacional (OMI), quien debe fortalecer el Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana (SOLAS, por sus siglas en inglés); así como disponer de nuevos instrumentos legales que garanticen el libre paso de embarcaciones y del comercio internacional.
Asimismo, las líneas navieras deben acelerar la renovación de su flota mercante, enfocando sus esfuerzos para transitar a motores que utilicen biocombustibles, que reduzcan ostensiblemente la contaminación en los océanos y limiten, cada vez más, la dependencia del combustóleo para barcos (marine fuel oil).
Mtro. Luis Manuel López Rojas
Profesor de licenciatura y maestría en el área económica de la Facultad de Estudios Globales de la Universidad Anáhuac México.