Justo para estrenar diciembre y cerrar 2025 con innovaciones, un buque cargado con más de 750 autos eléctricos e híbridos del conglomerado chino Geely arribó al puerto de Lázaro Cárdenas, marcando un nuevo capítulo en la movilidad del país.
Esto no sólo representa la llegada de modelos de última tecnología, sino un cambio estratégico para garantizar inventarios, entregas rápidas y refacciones inmediatas, una de las principales quejas de quienes adquieren vehículos importados.
Pese a las tensiones comerciales durante todo el año por aranceles, la importación sigue siendo rentable para las marcas asiáticas. Por lo que, Geely reforzó su presencia en México y Latinoamérica con una estrategia que busca resolver el mayor dolor de cabeza de los compradores: la escasez de unidades y la tardanza en la postventa.
El nuevo esquema permite que los vehículos, así como sus piezas de reemplazo estén disponibles de inmediato, evitando que los clientes esperen semanas o incluso meses para recibir o reparar su unidad. La marca pretende posicionarse como líder en la transición hacia una movilidad limpia, accesible y eficiente.