La transición hacia la movilidad eléctrica en México mantuvo un ritmo acelerado durante 2025. De acuerdo con la Electro Movilidad Asociación (EMA), en el país se vendieron 96 mil 636 automóviles eléctricos, híbridos conectables y de rango extendido, lo que representó un crecimiento anual de 38.5%. Con ello, el parque vehicular eléctrico nacional alcanzó 204 mil 269 unidades al cierre del año.
El avance no solo se reflejó en ventas. La red de infraestructura de carga también creció 26%, hasta sumar 56 mil 726 posiciones en todo el territorio nacional, un factor clave para sostener la adopción de estas tecnologías.
La EMA detalló que la evolución ha sido constante en los últimos años: en 2023 el acumulado de vehículos eléctricos era de 37 mil 920 unidades, cifra que aumentó a 69 mil 713 en 2024 y que se acercó a las 100 mil unidades en 2025. Actualmente, estos vehículos ya representan alrededor del 6% del mercado automotriz mexicano.
De acuerdo con información retomada de medios, en el sector financiero, BNP Paribas México anunció el nombramiento de Philippe De Caraman como su nuevo director general, en sustitución de Aurelien Nicolás, quien concluyó una gestión de tres años marcada por la consolidación de una cartera estable de clientes y la expansión en sectores como infraestructura y consumo.
De Caraman subrayó el compromiso del banco con el país y delineó los ejes de su administración: mantener altos estándares de calidad en productos y servicios, fortalecer la relación con clientes corporativos y entidades públicas, y desarrollar una plataforma de proyectos estratégicos, en especial los vinculados con la relocalización de cadenas de suministro. “La estrategia del banco seguirá siendo ofrecer productos y ejecución de primera clase”, señaló.
El nuevo CEO destacó que México es estratégico más allá de coyunturas económicas o geopolíticas, al funcionar como una plataforma clave para atender los mercados de América Latina y América del Norte. Por su parte, Aurelien Nicolás enfatizó que, pese a los conflictos internacionales y la incertidumbre global, el sector privado mantiene una visión de largo plazo para invertir en México, siempre que existan reglas claras y razonables.