La infraestructura de gas natural licuado (GNL) proyectada en Guaymas, Sonora, avanza en medio de un proceso que combina inversión energética, infraestructura portuaria y exportación de gas hacia mercados internacionales.
El proyecto Amigo LNG recibió desde abril de 2025 una superficie marítima de aproximadamente 36 hectáreas en Bahía Catalina, al sur de Guaymas, para la construcción y operación de una terminal especializada para el manejo de GNL.
El contrato fue otorgado por la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Guaymas, entidad desautorizada a la Secretaría de Marina (Semar), mediante una adjudicación directa. De acuerdo con la información obtenida a través de transparencia, la figura utilizada fue un contrato de cesión parcial de derechos y obligaciones para el uso, goce y aprovechamiento de la superficie marítima.
El argumento para la adjudicación directa fue que la empresa es propietaria de un área colindante con la zona federal marítimo-terrestre.
Amigo LNG: gas de Estados Unidos hacia Asia
El proyecto busca desarrollar una terminal de licuefacción y almacenamiento de gas natural que utilizará gas proveniente de Estados Unidos, transportado hacia México mediante infraestructura de gasoductos existente.
Una vez procesado y convertido en GNL, el combustible será cargado en buques metaneros para su comercialización en mercados internacionales, particularmente en Asia-Pacífico.
El gobierno federal presentó el proyecto como parte de la expansión del Puerto de Guaymas, con una capacidad anunciada de hasta 7.8 millones de toneladas de GNL al año y una inversión estimada de 130 mil millones de pesos para el desarrollo portuario asociado. El arranque de operaciones fue planteado inicialmente para 2028.
La propia empresa señala actualmente una primera fase con capacidad de 5 millones de toneladas anuales, mientras que la información gubernamental contempla una capacidad total de hasta 7.8 millones de toneladas por año.
La autorización ambiental llegó en abril de 2026
Uno de los puntos centrales del proyecto es la diferencia temporal entre la cesión de la superficie marítima y la autorización ambiental.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) informó que Amigo LNG presentó su solicitud de autorización ambiental el 26 de noviembre de 2025 y que la autorización fue emitida el 13 de abril de 2026, antes de las suspensiones judiciales dictadas posteriormente.
La autorización corresponde a la instalación de infraestructura para recibir, procesar y licuar gas natural, así como para cargar el GNL en buques.
De acuerdo con información difundida sobre la resolución ambiental, el proyecto autorizado contempla un polígono de aproximadamente 41.78 hectáreas, de las cuales 9.28 corresponden a superficie terrestre y 32.49 a superficie marítima.
ASEA señaló además que el procedimiento de consulta pública se desarrolló entre el 13 de febrero y el 13 de marzo de 2026, periodo durante el cual se registraron 4,804 solicitudes electrónicas.
Proyecto enfrenta impugnaciones ambientales
El desarrollo de Amigo LNG también ha generado oposición de organizaciones ambientalistas, que cuestionan tanto el proceso de autorización como los posibles impactos de la infraestructura sobre los ecosistemas del Golfo de California.
Organizaciones como Nuestro Futuro y Defensa Ambiental del Noroeste han planteado objeciones relacionadas con la consulta pública, la información disponible sobre el proyecto y sus posibles efectos ambientales.
El proceso llegó a los tribunales mediante un juicio de amparo. De acuerdo con la información reportada, en mayo de 2026 se concedió una suspensión definitiva, en el marco del proceso judicial relacionado con la autorización ambiental.
La existencia de esta suspensión es un elemento relevante para la situación actual del proyecto, ya que la autorización ambiental fue emitida antes de que se dictaran dichas medidas judiciales.
Una terminal estratégica para el mercado internacional de gas
Desde la perspectiva energética, Amigo LNG forma parte de una tendencia que ha colocado a México como punto de conexión entre el gas natural producido en Estados Unidos y los mercados de GNL de Asia-Pacífico.
La disponibilidad de gas estadounidense y la ubicación de terminales en la costa del Pacífico ofrecen una ruta alternativa para el suministro hacia mercados asiáticos, particularmente aquellos que demandan gas natural licuado para generación eléctrica y consumo industrial.
En el caso de Guaymas, además, el proyecto se integra a una estrategia más amplia de expansión de infraestructura portuaria.
El gobierno federal ha planteado el desarrollo de Guaymas como un nodo logístico y energético del noroeste de México, mientras que la terminal de GNL representa uno de los componentes de mayor escala dentro de esta transformación.
Gas natural, infraestructura y transición energética
El proyecto también coloca sobre la mesa uno de los principales debates de la infraestructura energética mexicana: el papel que tendrá el gas natural en una transición hacia una matriz con mayor participación de energías renovables.
Mientras México incrementa su capacidad solar y eólica, el gas natural continúa siendo utilizado como combustible para generación eléctrica y como insumo para distintas actividades industriales.
Al mismo tiempo, una terminal de exportación de GNL como Amigo LNG amplía las posibilidades de México para participar en las cadenas internacionales de comercialización del energético.
La compañía sostiene que el proyecto incorporará tecnología de licuefacción flotante y sistemas modulares de almacenamiento, y actualmente señala 2029 como año previsto para el inicio de operaciones de su primera fase.
El siguiente punto para el proyecto será la evolución del proceso judicial y de las medidas ambientales asociadas a la autorización, factores que determinarán el ritmo con el que Amigo LNG pueda avanzar hacia la construcción y eventual operación de la terminal en Bahía Catalina.