Eni y Venezuela sellan un acuerdo para reactivar el yacimiento Junín-5, uno de los mayores campos de crudo pesado del mundo, con el objetivo de revitalizar la producción petrolera nacional.
Acuerdo estratégico para Junín-5
El consejero delegado de Eni, Claudio Descalzi, visitó Caracas para formalizar un acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos y PDVSA, que busca reiniciar las operaciones en Junín-5. Este yacimiento, ubicado en la faja petrolífera del Orinoco, contiene 35,000 millones de barriles de petróleo pesado certificados in situ.
El proyecto opera bajo una asociación donde PDVSA posee el 60% y Eni el 40%. Aunque la producción comenzó en 2013, la falta de inversión, problemas operativos y sanciones internacionales han limitado su desarrollo.
Expansión en el sector del gas natural
Además del petróleo, Eni fortalece su alianza con Venezuela en el sector del gas a través de Cardón IV, una empresa conjunta con Repsol que opera el campo Perla, el mayor descubrimiento de gas en alta mar en América Latina.
Recientemente, se firmó un acuerdo para ampliar la producción de gas natural, que actualmente cubre el 35% de la demanda interna venezolana, con miras a futuras exportaciones. Eni y Repsol evalúan estrategias para exportar Gas Natural Licuado (GNL), sujetas a condiciones comerciales y regulatorias.
Perspectivas y compromiso a futuro
Para 2025, Eni proyecta alcanzar una producción de 64,000 barriles equivalentes de petróleo por día en Venezuela, principalmente de sus activos de gas. La reactivación de Junín-5 y la participación en proyectos como PetroSucre y Supermetanol consolidan su rol como actor clave en la recuperación del sector energético venezolano tras años de declive.