Venezuela y su petróleo: el plan de Trump para devolverlo al mercado global

Un proceso marcado por altos riesgos políticos y un largo camino para recuperar la producción de crudo.

ENERO 05 , 2026
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Foto: Depositphotos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un ambicioso plan para la reconstrucción del sector petrolero de Venezuela mediante inversiones multimillonarias de compañías energéticas estadounidenses, tras la operación militar que culminó con la captura de Nicolás Maduro. El proyecto, según explicó el mandatario, busca rehabilitar la deteriorada infraestructura energética del país sudamericano y reactivar su producción de crudo.

Durante una conferencia ofrecida en Mar-a-Lago, Trump afirmó que las mayores empresas petroleras de Estados Unidos estarían involucradas en el proceso. “Vamos a hacer que nuestras muy grandes compañías petroleras estadounidenses entren, gasten miles de millones de dólares, arreglen la maltrecha infraestructura y empiecen a ganar dinero para el país”, señaló. El presidente añadió que las inversiones serían reembolsadas por el nuevo gobierno venezolano, al que Washington respalda de manera temporal.

El plan contempla la posible participación de gigantes del sector como Chevron, Exxon Mobil y ConocoPhillips. Sin embargo, persisten interrogantes sobre el alcance real de su compromiso, dado que Venezuela atraviesa un periodo de transición política y carece de un marco legal plenamente definido. Chevron, que actualmente aporta cerca del 20% de la producción venezolana, opera en el país bajo una licencia especial otorgada por el gobierno estadounidense, lo que la posiciona como la empresa con mayor capacidad inmediata para ampliar la extracción. En contraste, ConocoPhillips calificó como “prematuro” especular sobre nuevas inversiones, mientras que Exxon Mobil no ha detallado planes concretos.

¿En qué postura queda México?

Derivado del conflicto, México queda expuesto con la falta de avances para el desarrollo energético. En exclusiva para P&E, el columnista de El financiero» y experto en economía, Atzayaelh Torres, nos comparte su punto de vista sobre este conflicto energético.

«Por un lado, el tema del precio va a castigar los ingresos, de por sí ya mermados por la menor exportación de crudo en México, por lo que ya se está reflejando las consecuencias de este conflicto, lo vemos en los precios del crudo, incluso se espera una oferta importante en el mercado de crudo, lo cual impacta directamente en los precios»

El experto señala que México se encontrará ante la problemática de la competencia en el país y la atracción de capitales, destacando que el país carece de modelos atractivos de producción para petroleras internacionales, lo que impactará directamente en que petroleras tengan la intención de ir directo a Venezuela, con toda la estructura proyectada por parte de Estados Unidos, considerando el desgaste y la falta de infraestructura.

El columnista finaliza mencionado que, en cuanto a la infraestructura señala que será uno de los primeros puntos que el gabinete del presidente Trump va a priorizar en cuanto al mantenimiento de infraestructura existente y la construcción de nuevas instalaciones, lo cual puede ser parcialmente inversiones favorables que lleguen a México, sin embargo, la industria tiene una lógica diferente y desgraciadamente, el país carece de reservas que sean atractivas para que el gobierno pueda intervenir, lo que de alguna manera es un acierto para evitar intervenciones por el petróleo.

La iniciativa se inscribe en la estrategia más amplia de Trump para consolidar el dominio energético de Estados Unidos, impulsando a sus empresas a alcanzar niveles récord de producción y a extender su influencia en mercados internacionales. El mandatario reiteró que su prioridad es mantener bajos los precios del petróleo y la gasolina, en un contexto en el que la referencia mundial cerró 2025 cerca de los 60 dólares por barril, la mayor caída anual desde 2020.

«Actualmente, la petrolera estatal de Venezuela, PDVSA, a pesar de la posibilidad de coinversión con petroleras privadas, se ha ignorado el desarrollo de la industria y se ha vuelto cada vez menos importante en la aportación de crudo a nivel internacional, por debajo del millón de barriles, por debajo de la aportación mexicana» menciona Atzayaelh Torres.

Exxon y ConocoPhillips, que abandonaron Venezuela tras la nacionalización de sus activos en la década de 2000, han manifestado cautela y condicionan cualquier retorno a la existencia de estabilidad política y garantías legales claras. Mientras tanto, el futuro del petróleo venezolano parece depender no solo de su vasta riqueza subterránea, sino también de la evolución del escenario político y de la voluntad de las empresas extranjeras de asumir los riesgos de una reconstrucción compleja y prolongada.

Lesly Jiderth Sánchez Pineda

Lesly Jiderth Sánchez Pineda

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