Desde el 12 de agosto, la Unión Europea prohíbe la comercialización de envases alimentarios que superen los límites establecidos para los PFAS, sustancias químicas persistentes y potencialmente dañinas para la salud.
Reglamento PPWR impulsa la economía circular y limita los PFAS
La Unión Europea comenzó a aplicar el 12 de agosto el Reglamento sobre Envases y Residuos de Envases (PPWR), que busca reducir los residuos de envases y avanzar hacia una economía circular. Entre sus medidas destaca la prohibición de comercializar envases alimentarios que superen los límites permitidos para los PFAS, conocidos como «químicos eternos» por su persistencia ambiental y riesgos para la salud.
Además, el reglamento establece medidas progresivas para prevenir la generación de residuos, fomentar la reutilización y la recarga, limitar ciertos envases de un solo uso y mejorar el diseño de los envases en el mercado europeo.
PFAS en envases alimentarios: riesgos y regulación
Los PFAS se emplean en diversos envases alimentarios, como vasos para café y recipientes para comida para llevar, por su resistencia a la grasa y humedad. Sin embargo, estas sustancias pueden migrar a los alimentos, aumentando la exposición de los consumidores.
Con la entrada en vigor del PPWR, los envases que superen el umbral establecido para los PFAS quedan prohibidos en la UE. Organizaciones ambientales destacan esta medida como clave para reducir la exposición a estos compuestos y facilitar el reciclaje.
Emily Best, Senior Programme Manager de ECOS, afirmó: «los ‘químicos eternos’ en los envases son perjudiciales e innecesarios, ya que pueden contaminar los alimentos y acabar entrando en nuestro organismo. Con estas nuevas normas, la UE ha actuado para eliminar los PFAS de los envases alimentarios, reduciendo la exposición de los consumidores y haciendo los envases más circulares».
Contexto del aumento de residuos de envases en Europa
El nuevo reglamento llega en un contexto de crecimiento constante de residuos de envases. Según un estudio del Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea, cada ciudadano europeo genera en promedio 98 kilogramos de envases al año, siendo los sectores de alimentación y bebidas responsables del 97 % del total.
El informe señala que los envases de plástico son la única categoría cuyo volumen ha aumentado entre 2011 y 2025, con un crecimiento del 11 %, lo que subraya la urgencia de implementar medidas de prevención.
Organizaciones ambientales exigen aplicación efectiva y ambiciosa
Con la entrada en vigor del PPWR, organizaciones como Rethink Plastic Alliance, Zero Waste Europe, ECOS y la European Environmental Bureau (EEB) llaman a los Estados miembros a garantizar una aplicación efectiva del reglamento.
Larissa Copello, responsable de políticas de reutilización y envases de Zero Waste Europe, señaló: «los próximos años deben centrarse en convertir en realidad las obligaciones sobre reutilización y prevención de residuos mediante medidas nacionales claras que reduzcan los envases innecesarios e impulsen sistemas de reutilización bien diseñados. Si Europa quiere reducir realmente los residuos de envases, la reutilización debe convertirse en la norma y no en la excepción».
Marco Musso, responsable adjunto de políticas de economía circular de la EEB, destacó que «el PPWR demuestra cómo debe ser la legislación europea del futuro: prevenir los residuos antes de que se generen, acelerar la transición hacia la reutilización y reducir la exposición a sustancias químicas peligrosas».