En un momento en el que México necesita ampliar su infraestructura energética para atender el crecimiento de la demanda de electricidad de la industria y la población, los sistemas de almacenamiento energético se perfilan como un elemento clave para aprovechar la nueva capacidad de generación, particularmente la proveniente de fuentes renovables.
El almacenamiento permite capturar y conservar la energía generada para liberarla posteriormente, cuando las condiciones del sistema eléctrico lo requieren. Esta capacidad adquiere mayor relevancia ante el crecimiento de fuentes intermitentes, como la generación solar, cuya producción depende de la disponibilidad de radiación durante el día.
En entrevista con Daily Energy, Ayalli Gurría, Chief Commercial Officer de Quartux, explicó que uno de los principales retos de la expansión eléctrica no consiste únicamente en incrementar la generación, sino en determinar en qué momento utilizar la energía disponible.
“¿Realmente necesitamos tanta demanda o debemos de saber cómo utilizar la energía eléctrica dentro del sistema eléctrico?”, cuestionó.
Desde su perspectiva, una de las acciones inmediatas consiste en desacoplar los momentos de generación y consumo, de manera que la electricidad producida pueda utilizarse cuando sea más necesaria para el sistema.
Esto resulta particularmente relevante en el caso de la energía fotovoltaica, aunque México tiene un amplio potencial para incrementar este tipo de generación, producir electricidad durante las horas de mayor radiación solar no necesariamente coincide con los momentos de mayor demanda.
“Si existe un gran abanico de oportunidades en cuestión de generación fotovoltaica, pues de nada te sirve estar generando a mediodía y descargando en ese momento mientras que no es cuando el sistema lo requiere”, señaló Gurría.
El almacenamiento adquiere así una función estratégica: desplazar la energía generada durante las horas de producción hacia los periodos en los que el sistema enfrenta una mayor demanda.
Gurría explicó que las horas críticas del sistema eléctrico mexicano podrían continuar desplazándose hacia más tarde conforme aumente la participación de generación solar y cambien los patrones de consumo.
“Lo que estamos viendo y lo que vamos a ver en los próximos años es que las horas críticas se van a ir desplazando cada vez más y más en la noche. Hoy las tenemos a las 7 de la tarde. En unos años vamos a ver estas horas críticas o estas demandas máximas del sistema hacia las 9 de la noche”, afirmó.
El fenómeno plantea un reto para la incorporación de nuevas centrales fotovoltaicas: la electricidad se genera principalmente durante el día, mientras que una parte importante de la demanda máxima puede presentarse después de que disminuye la generación solar.
Por ello, el almacenamiento puede funcionar como un mecanismo para trasladar esa energía en el tiempo y reducir la diferencia entre el momento en que se produce y aquel en que se requiere.
“Si existe un plan de crecimiento en cuestión de energías intermitentes, renovables o generación fotovoltaica que te va a generar solamente cuando tengas sol, ¿de qué manera desplazo todo eso que estoy generando para los momentos más críticos y cuando realmente lo requiere el sistema? Entonces, esa es la importancia de los sistemas de almacenamiento”, explicó la directiva de Quartux.
La necesidad de almacenamiento está estrechamente vinculada con el crecimiento esperado de las energías renovables, debido a que estas fuentes no mantienen una producción constante durante todo el día.
De acuerdo con Gurría, la expansión de las energías renovables requerirá incorporar sistemas de almacenamiento para aprovechar de manera más eficiente la electricidad generada.
“Las energías renovables, al ser fuentes intermitentes y no constantes en su cuestión de generación, requieren al menos un 30% de sistemas de almacenamiento”, sostuvo.
El reto cobra mayor dimensión ante las expectativas de crecimiento de la demanda eléctrica nacional hasta de 80 gigawatts, mientras que actualmente es de 54 gigawatts.
Este crecimiento implicaría no solamente desarrollar nueva infraestructura de generación, sino también fortalecer las redes y las herramientas que permitan administrar la electricidad de acuerdo con los requerimientos del sistema.
Aunque el interés por el almacenamiento energético ha aumentado entre empresas e inversionistas, todavía existen elementos regulatorios pendientes para que el mercado pueda desarrollar plenamente todos los servicios que pueden ofrecer estos sistemas.
“Todavía existen algunos mecanismos pendientes de publicar para que haga sentido al 100% cómo yo voy a tener esta transacción de diferentes tipos de productos que puede llegar a generar un sistema de almacenamiento como lo es la energía, la potencia en temas de servicios”, comentó.
A pesar de ello, consideró que el marco regulatorio se encuentra avanzado en un 80% y que existe un interés creciente por parte de la industria.