En un contexto marcado por el avance de la telefonía móvil y el internet, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha decidido apostar por un modelo que parecía en vías de extinción: las cabinas telefónicas. A través de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos (CFE TEIT), la empresa pública impulsa un programa para reactivar este tipo de infraestructura como parte de su política de conectividad social, principalmente en comunidades con acceso limitado a servicios digitales.
Información oficial de la CFE y reportes de Expansión confirman que el proyecto ya se encuentra en operación en diversas entidades del país, lo que ha reavivado el debate sobre la viabilidad, pertinencia y alcance de la telefonía pública en México.

La apuesta de la CFE: atender el rezago digital
Frente a este escenario, CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos decidió instalar nuevas cabinas telefónicas en comunidades donde el acceso a telefonía móvil o internet es limitado. Según la información difundida por la empresa y retomada por Expansión, el programa opera mediante convenios con presidencias municipales y ofrece:
- Llamadas nacionales e internacionales gratuitas
- Servicio disponible las 24 horas
- Uso sin saldo, tarjetas ni registro
A un año de su implementación, la CFE reporta la instalación de 848 cabinas, principalmente en el sureste del país, con presencia en estados como Veracruz, Oaxaca y Chiapas. La empresa sostiene que el proyecto está enfocado en personas adultas mayores, comunidades rurales y poblaciones con brecha digital o generacional, donde el uso de teléfonos inteligentes no siempre es viable.
Parte de una estrategia más amplia
De acuerdo con la CFE, la reactivación de cabinas telefónicas forma parte de un plan integral de conectividad que también incluye la instalación de puntos de internet gratuito en espacios públicos, el ofrecimiento de paquetes de telefonía de bajo costo y la expansión de redes en localidades alejadas.
Para la institución, las cabinas representan una herramienta básica de comunicación en regiones donde los servicios comerciales no llegan o presentan fallas constantes.
¿Por qué la apuesta enfatiza zonas rurales?
Las zonas con más comunidades rurales, enfatizando Chiapas, Veracruz y Oaxaca, presentan más problemas para tener una conectividad eficiente, presentando una brecha digital y generacional por la falta de recursos suficientes.
De acuerdo con un artículo presentado por la Asociación para el progreso de las Comunicaciones, titulado «Redes inalámbricas para el desarrollo de América Latina», menciona que, la implementación de redes inalámbricas comunitarias ha tenido que superar diversas barreras, entre las que se incluyen el monopolio de grandes operadores de telecomunicaciones que las consideran competidoras desleales por proveer servicios a costos más bajos; marcos regulatorios que se limitan a especificar restricciones técnicas y no definen políticas que impulsen la creación de redes comunitarias; escaso o nulo conocimiento del tema dentro de las comunidades que, al no contar con las bases para proponer e implementar este tipo de redes, queda a la espera de las soluciones impuestas desde fuera que no se adapten a sus condiciones o necesidades.
El articulo enfatiza que, muchas zonas rurales, que tienen conectividad a través de redes inalámbricas, no cuentan con acceso a telefonía a costos asequibles para la población y tienen que recurrir al uso de teléfonos móviles que implican el pago de altos costos. A esta situación algunos gobiernos responden dando prioridad a normas que no consideran las nuevas posibilidades tecnológicas que facilitan la prestación de servicios básicos a través de redes inalámbricas; al mismo tiempo, condicionan la prestación de estos servicios a licencias otorgadas a compañías prestadoras de servicios que no tienen la capacidad o la voluntad de dar una cobertura total.
Finalmente, se destaca que, la mayoría de los esfuerzos de los gobiernos nacionales para brindar conectividad en zonas aisladas se ha encaminado al uso de tecnologías satelitales que permiten la conexión a sitios remotos. Sin embargo, los resultados han sido limitados debido a los altos costos tanto de instalación como de mantenimiento, a la baja tasa de transmisión, y a la alta dependencia de las empresas operadoras para el mantenimiento y ampliación de las redes, entre otras razones.