Mark Carney, primer ministro de Canadá, advirtió a Estados Unidos sobre la dependencia energética que mantiene con su país tras la imposición de nuevos aranceles estadounidenses a productos canadienses.
Dependencia energética entre Canadá y Estados Unidos
Durante una conferencia de prensa, Carney recordó que el déficit comercial de Estados Unidos con Canadá se explica en gran medida porque EE. UU. importa gran parte de su energía del país vecino. «El reducido déficit comercial de Estados Unidos solo existe porque Estados Unidos compra gran parte de su energía a Canadá. No creo que quieran que dejemos de enviarles esa energía«, afirmó.
El primer ministro detalló que Canadá suministra el 99% del gas natural importado por Estados Unidos, el 85% de la electricidad y el 60% del petróleo crudo. Esta relación energética es fundamental y supera los productos afectados por los aranceles.
Respuesta canadiense ante los aranceles estadounidenses
Tras el fracaso de las negociaciones comerciales, Carney confirmó que Canadá impondrá aranceles recíprocos a productos estadounidenses. Estas medidas entrarán en vigor el 8 de septiembre y afectarán principalmente al acero y a productos lácteos provenientes de Estados Unidos.
El primer ministro aseguró que Ottawa no aceptará las condiciones planteadas por Washington para evitar los nuevos gravámenes. «Canadá no puede aceptar» la propuesta estadounidense, enfatizó.
Negociaciones fallidas y escalada comercial
Las conversaciones entre ambos países se intensificaron en las semanas previas a la fecha límite, luego de que el presidente Donald Trump amenazara con imponer un arancel de hasta 50% sobre importaciones canadienses valoradas en cerca de 20 mil millones de dólares.
Sin embargo, no se alcanzó un acuerdo y los nuevos aranceles entraron en vigor el sábado. Carney calificó de injustos los cambios introducidos por Estados Unidos en la recta final de las negociaciones, lo que motivó la respuesta canadiense con medidas equivalentes.
El primer ministro adelantó que Ottawa aplicará aranceles «dólar por dólar» en respuesta a las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos, marcando una escalada en la tensión comercial entre ambos países.
-LESLYJ